To be…

Lilliam Nieves, "To be diaspora, to be a disaster, to be a state, to be an island, to be Puerto Rican…", 2017, Video: documentación performance, 14:28 mins

Lilliam Nieves, “To be diaspora, to be a disaster, to be a state, to be an island, to be Puerto Rican…”, 2017, Video: documentación performance

“Desde allí, se relevaban San Juan, el cielo, el mar, el cementerio. Ese placer de dejarse caer cuesta abajo, como hierba, como piedra enroscada en pedazos de papel, de viento y recuerdo.”

Carmen Ana Pont, Iluminado exilio (2013)

Existe un elemento ritual en la confección de las obras de la artista Lilliam Nieves. Su investigación lleva como tema el cuerpo femenino y su explotación por los medios digitales. En este caso, la muestra To be… incorpora el uso de su propio cuerpo para llevar a cabo su mensaje sociocultural sobre la diáspora. El mencionado término sugiere movimiento y su origen griego. Diaspeirein está compuesto por dos palabras: dia (a través de) y speirein (desperdigarse). La palabra diáspora suena a otra dimensión, a una vida paralela donde el orden existe o, sencillamente, a un lugar que no es Puerto Rico. El “salir de la isla” o “irse fuera” es tanto una amenaza como una victoria. Y lo mismo pasa a la inversa, al regresar. Igual que un rito de iniciación – ida o venida – trata de una actividad simbólica, marcando una transición de un estado a otro en la vida de una persona, sobre todo los puertorriqueños. El concepto de la diáspora es tanto negativo como positivo. Tomar en cuenta las consecuencias emocionales y físicas que conlleva lo que representa la diáspora es algo que solemos desatender cuando decidimos lanzarnos fuera de la isla. La diáspora puertorriqueña es un tema que se ha investigado con profundidad, especialmente por nuestra realidad “transnacionalista”. Esta es muy propia de nuestra cultura y se refiere a la facilidad legal de nuestro traslado de Puerto Rico a Estados Unidos.

Vista de la exposición con las piezas: Puerto Rican, 2017, 36” x 100”; Diaspora, 2018, 36” x 81” y Island, 2018, 36” x 82”, realizadas en grafito sobre papel por Lilliam Nieves.
Vista de la exposición con las piezas: Puerto Rican, 2017, 36” x 100”; Diáspora, 2018, 36” x 81” y Island, 2018, 36” x 82”, realizadas en grafito sobre papel, por Lilliam Nieves.

El movimiento está presente en gran parte de la obra de Nieves y, aunque no lo parezca, se puede hallar en sus obras bidimensionales el rastro dejado por la mancha de grafito o la talla de un cincel sobre madera, sin que esto llegue a distorsionar su autorretrato. El concepto de fuerza con delicadeza no suena extraño en estas piezas. Los trazos previos a la finalización de la obra las hacen parte de un proceso ritualista. Nieves traslada lo mundano/cotidiano a través de una metodología, empleando distintos medios tanto plásticos como corporales, tradicionales o nuevos. Transferencias como estas ocurren en su exhibición To be… y son plasmadas sobre papel con grafito, talladas sobre madera o como documentación de una performance. La talla en relieve tiene tajos violentos, quizás una referencia a la tortura física y visible.

Lilliam Nieves, Commonwealth, 2019, madera tallada y tinta 24” x 24”
Lilliam Nieves, Commonwealth, 2019, madera tallada y tinta 24” x 24”.

Sus dibujos, con aspecto inocuo, esconden otro tipo de tortura, una emocional. Son dibujos de gran formato con palabras o números relacionados con el estado sociopolítico, cultural y económico de la isla. Aquí el trazo es más claro, distinguiéndose la “letra de molde” y la separación de sus sílabas con un punto. Dos clásicos de nuestra época de escuela, los órdenes y las reglas, van marcando el concepto de la opresión, la permanencia, el control y la intimidación. El soporte –papel– es liviano, pero la mancha pesa y su presencia actúa como si fueran carteles de propaganda. Con el propósito de crear el volumen de las letras, Lilliam ha optado por escribir en letra cursiva la misma palabra o los números representado en gran formato. Esta repetición de palabras y números puede ser interpretada como una doctrina de aprendizaje o como un castigo.

Vista de sala con la instalación "Script", 2017, papel, grafito, bolígrafo, plástico, retazos de papel, fotocopias a color y tela, 56” x 55” y "Flags" (bikini), 2017, tela, plastico, metal, 14” x 41” de la artista Lilliam Nieves.
Vista de sala con la instalación “Script”, 2017, papel, grafito, bolígrafo, plástico, retazos de papel, fotocopias a color y tela, 56” x 55” y “Flags” (bikini), 2017, tela, plástico, metal, 14” x 41”, de la artista Lilliam Nieves.

En la documentación de la performance To be… (2017) Nieves utiliza su propia imagen. El corte fotográfico presenta a la artista de cintura hacia arriba, convirtiéndola en un busto escultórico. Su vestimenta visible es la parte superior de un bikini. A mano izquierda, la bandera estadounidense y, a la derecha, la puertorriqueña. No hay sonido, no tiene voz, solo sus brazos nos comunican su estado anímico de angustias y su intención de tranquilizarse sin éxito. Después, la artista se unta protector solar de SPF 50 con la intención de aclarar su piel. ¿Quizás para despojarse de su “Mancha de plátano”? ¿Podría ser un ritual de iniciación para entrar en la diáspora? Por mucho que se emplegoste con la crema blanca, la misma desaparece al ser absorbida por la piel, que regresa a su estado original. La documentación concluye con un toque de sarcasmo, en el que la artista intenta juntar sus senos con las dos banderas, mostrándonos que no “pegan”. Lo intenta varias veces añadiendo cara de atónita sorpresa. Más que una muestra de obras recientes To be... es una habitación de emociones violentas, encuentros y desencuentros, de victorias y fracasos.

La exposición To be… abrió el pasado viernes 26 de abril de 2019 en El Cuadrado Gris y permanecerá abierta al público hasta el viernes 31 de mayo de 2019. Para más información sobre la muestra, puede comunicarse a elcuadradogris@gmail.com o visitar la red social Facebook.

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