El Museo de Historia, Antropología y Arte: un recurso para la investigación y la enseñanza

Detalle de la exposición 'Pintura y dibujos de Arana', 6 de agosto de 1963.

Detalle de la exposición ‘Pintura y dibujos de Arana’, 6 de agosto de 1963.

Toda sociedad civilizada necesita para perdurar y superar su conciencia del pasado, sentido de la tradición. Uno de los medios que con mayor eficacia cumple este fin es el museo. Se conserva en ellos las más valiosas expresiones espirituales de los que nos precedieron; constituyen, en gran medida, la fuente de que han de emanar las creaciones del futuro.

Nilita Vientós Gastón, “La creación de un museo”, Diario de Puerto Rico, 19 de marzo de 1949

Antecedentes

En el siglo XIX y principios del siglo XX hubo diferentes instancias en que distintas personas preocupadas por el enriquecimiento y desarrollo cultural del país consideraron la necesidad de crear un museo nacional para fomentar el desarrollo de las bellas artes y su conservación. Sin embargo, ningún proyecto se llevó a cabo (Ramírez de Arellano 8).1

Salón Degetau, s.f. Centro de Documentación de Arte Puertorriqueño del MHAA.

Salón Degetau, s.f. Centro de Documentación de Arte Puertorriqueño del MHAA.

 

 

 

 

 

 

 

 

La Universidad de Puerto Rico, fundada en 1903, recibió en 1914 su primera colección de arte, cuando aún no se visualizaba la existencia de un museo en el campus: la colección de don Federico Degetau, nuestro primer Comisionado Residente en Washington y hombre de gran cultura humanística, que siempre soñó con establecer una pinacoteca en la Isla.Con este fin había adquirido un conjunto de pinturas durante sus viajes por Europa. Entre ellas figuran obras de Ana María Degetau, Federico Degetau, Horace Vernet, Sofía, Adolfo Marín Molinas, Mercedes Vives, A. Cortés, Pilar Bermejo y otras anónimas.

Cuando la colección fue entregada a la Institución estuvo expuesta en el edificio donde hoy ubica el Senado Académico. Sin embargo, posteriormente, las obras se exhibieron en paredes de salones de clase y oficinas de la Universidad durante muchos años.

Ana María Degetau, Paisaje tropical, sin fecha, óleo sobre tela.

Ana María Degetau, Paisaje tropical, sin fecha, óleo sobre tela.

Adolfo Marín Molinas, Catherine, s. XIX, óleo sobre tabla.

Adolfo Marín Molinas, Catherine, s. XIX, óleo sobre tabla.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El pintor Francisco Oller, consciente del valor de estas obras, propuso organizar un museo que albergara la colección. En un escrito suyo comenta que se comprometía “a dirigirlo sin sueldo de ninguna clase”, ya que “sería un bien para el país; allí irían muchos discípulos a recoger impresiones comparando unas obras con otras; allí verían diferentes talentos y copiando si querían, como sucede en los museos” (sic) (Delgado 142). Un año después, en 1915, la pintura El Velorio (1893), de Oller, que hasta entonces había estado expuesta en la Biblioteca Insular, fue trasladada a la Universidad de Puerto Rico para su custodia.

Francisco Oller y Cestero, El velorio, 1893, óleo sobre lienzo, 96" x 156 1/2", Donado por el artista. Colección Museo de Historia, Antropología y Arte, Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Foto: Carlos Ruiz-Valarino.

Francisco Oller y Cestero, El velorio, 1893, óleo sobre lienzo, 96″ x 156 1/2″, Donado por el artista. Colección Museo de Historia, Antropología y Arte, Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Foto: Carlos Ruiz-Valarino.

Doña Trina Padilla de Sanz, la Hija del Caribe, mujer preocupada por todas las manifestaciones artísticas, escribe en 1918 el artículo Mi propósito, luego de que al pintor Oscar Colón Delgado no se le otorgara una beca que había solicitado a la Legislatura de Puerto Rico para estudiar en el extranjero. En esta ocasión abogó también por la creación de un museo:

Dejémonos de hacer proyectos y hagamos algo práctico. Aquí todo se inicia, pero nada hecha raigambre: todo se vuelve alharacas patrioteras que ningún bien reportan, y en cambio dejan de hacer cosas que serían positivamente de un interés general para el país. Fomentemos las artes…fundemos un Conservatorio, que maestros de música tenemos competentísimos; levantemos un Museo de pintura y escultura, pues para empezar bien pueden unirse en uno solo, y, con eso haremos más patria, que con polémicas personales…

La idea de crear un museo para albergar las obras donadas a la Universidad se propuso en el plano de desarrollo de esta Institución, que presentó la firma de arquitectos Bennet, Parsons & Frost, en 1925. En torno al patio central se proponía una biblioteca, un museo y un paraninfo (Moreno, “La arquitectura de la Universidad” 36). Sin embargo, el museo nunca se hizo, postergado por otras prioridades.

 

Rafael W. Ramírez y Jorge Saldaña, Puerto Rico Ilustrado, 27 de enero de 1940.

En 1926, el profesor Rafael W. Ramírez de Arellanose integra a la Universidad de Puerto Rico como profesor de historia de Puerto Rico. En su salón de clases, el aula 9 del edificio Janer, estableció un ‘pequeño museo’, con objetos, documentos históricos, mapas, pinturas, grabados, periódicos y artefactos arqueológicos que había reunido para utilizarlos como complemento e ilustración de sus cursos. A medida que las colecciones aumentaron, creció también la idea de fundar un museo en propiedad. El profesor Ramírez consideraba que:

 

la Universidad, como cumbre del sistema educativo de Puerto Rico, como institución oficial del Estado y como centro docente que tiene en su seno personas de preparación académica necesaria para la difusión del saber humano, era el sitio ideal y lógico para el establecimiento del museo que soñábamos. (8)

Paralelamente con el museo del profesor Ramírez, y a partir de 1929, comenzaron a organizarse exposiciones en la Universidad, gestionadas y organizadas por el profesor y artista estadounidense Walt Dehner.La primera se tituló An Arts and Crafts Show by Faculty and Students of the Art Department, celebrada en el edificio Baldorioty. Su entusiasmo e interés por las artes lo llevó a planificar otras exhibiciones: Primera Exposición de Arte e Historia Puertorriqueña/Puerto Rican Art and History (15 al 18 de noviembre de 1929), en la que se expusieron pinturas de la colección Degetau y del Museo Juan Ponce de León, así como obras de diversos artistas y objetos históricos; Segunda exposición de Historia y Arte Puertorriqueño (14 al 18 de enero de 1931); Exposición de aguafuertes y litografías, primera exposición en calidad de préstamo temporero en la Isla (abril de 1931); Progressive-Conservative Show of Contemporary American Art (4 al 7 de noviembre de 1931); Black and White Show of Modern Art (17 al 20 de marzo de 1932); Exhibition of Modern Catalan Painting (2 al 9 de abril de 1933); Tercera exposición de arte puertorriqueño (diciembre de 1933) en la que se presentaron a concurso más de 300 obras; Exposición de las obras restauradas de la colección Degetau (19 al 20 de mayo de 1935), por Franz Howanitez (Lee 81-83)6Exposición de Arte mexicano contemporáneo (enero a febrero de 1935); Primera exposición independiente de arte puertorriqueño (1 al 21 de diciembre de 1936); Exhibición de Walt Dehner (1 al 27 de noviembre de 1937); Exhibición de arte peruano (1938).Todas estas exposiciones sentaron precedente en la Universidad y desarrollaron interés en la necesidad de establecer un museo.

Poco a poco se fueron recibiendo en la Universidad otras donaciones que incrementaron las colecciones. En 1935 se recibe un retrato de Juan José Osuna, por Franz Howanietz8, y otro de Juan González Chávez, por Francisco Oller.9

Colección de dechados, Puerto Rico Ilustrado, 27 de enero de 1940.

Retratos y banderas, Puerto Rico Ilustrado, 27 de enero de 1940.

En 1935, la colección ubicada en el Aula 9, se muda al sótano de lo que hoy es el edificio Antonio S. Pedreira de la Universidad. Es ahí donde se inaugura el Museo Juan Ponce de León, en 1939 (Font 2-3, 63-64). Allí permaneció hasta el año 1943, cuando se traslada al edificio de la Casa del Rector. En ese año, la Universidad recibe la donación de la familia Fernández Náter, que incluyó el Autorretrato de Oller –el cual el artista había regalado a Manuel Fernández Juncos– y una escultura en bronce de Don Quijote y Sancho, obra de Julio González Pola. En ese momento se hizo una exhortación para que otras familias emularan el gesto (“Gesto digno de ser emulado”).

Inicio del Museo de Historia, Antropología y Arte

La administración universitaria reconoció oficialmente el Museo en 1943, y este se colocabajo la tutela de la recién fundada Facultad de Humanidades. Un año después, las colecciones fueron trasladadas al primer piso del Edificio de la Biblioteca de la Universidad. En 1947 la organización del Museose modificó. El antropólogo Ricardo Alegría fue nombrado director auxiliar y el Museo quedó dividido en tres secciones: Antropología, a cargo de Alegría; Historia, a cargo del profesor Ramírez; y Arte, a cargo del profesor Osiris Delgado y de Sebastián González García, Decano de la Facultad de Humanidades. En ese año, Alegría organiza el Proyecto de Excavaciones Arqueológicas en la Isla, que produce numerosos hallazgos (“El Centro de Investigaciones” 4 ).10 En octubre de 1947 se inauguró la exposición de Arqueología Puertorriqueña.11 Esta fue organizada exclusivamente con el material arqueológico descubierto durante las excavaciones realizadas en Luquillo y Loíza. La muestra incluyó las siguientes secciones: Fuentes históricas para el estudio de nuestros aborígenes, Estratificación de Culturas en Luquillo, Adorno personal, Enterramiento de niños, Cráneos indígenas, Enterramiento indígena, El arte decorativo de la cerámica, Uso del caracol, Cerámica indígena, Utensilios de nuestros indios, y Distribución de las culturas indígenas en la época del descubrimiento.

El año 1948 es uno importante para la historia del Museo, pues se organiza la exposición de Francisco Oller 1833-1917, que inaugura luego que finaliza la huelga universitaria que tuvo lugar ese mismo año.12 Se exhibió la pintura El Velorio, junto a otras solicitadas a coleccionistas, en calidad de préstamo temporero. También se organizó una exposición de cuarenta y una pinturas de José Campeche en la Sala de Exposiciones de la Facultad de Humanidades.13 La Junta Universitaria oficializa la creación del Centro de Investigaciones Arqueológicas, adscrito al Museo, en junio de 1948 (“El Centro de Investigaciones” 4), y ese año también se comisiona el diseño del futuro edificio del Museo al arquitecto Henry Klumb.

Maqueta del Museo de Historia, Antropología y Arte. Arquitecto: Henry Klumb. Modelo: John Howes. Foto Samuel A. Santiago. Proyecto El Mundo / Biblioteca Digital Puertorriqueña, Sistema de Bibliotecas, UPRRP.

Alegría comenzó una campaña publicitaria para recibir donaciones de objetos, con el propósito de enriquecer la colección inicial del Museo.14 Es gracias a él que numerosas personas donaron sus colecciones, sobre todo arqueológicas. Entre éstos se encuentran: Rafael W. Ramírez, Gildo Massó, Benigno Fernández García, José Limón de Arce, Josefina M. De Acosta Velarde, Herman Ferré, Alejandro Tapia, Amparo Fernández Náter, Carlos de Castro, Ramón López Prado, Nan de Antonsanti, Emilio Pasarell, Carmen Marrero, y Adolfo de Hostos, entre otros.

En marzo de 1949, el representante Rubén Gaztambide Arrillaga presentó el proyecto de ley (P. de la C. 371) para destinar $80,000 a la construcción del edificio que albergaría el Museo (Ramírez Brau 4, 24). Alegría inició una nueva campaña de apoyo para obtener los fondos y la legislación necesaria para crear el Museo. Se publicaron numerosos editoriales para lograr el objetivo.15 Uno de ellos leía:

El proyecto de un museo para Puerto Rico no es nuevo… Contrario a lo que las gentes suelen creer, los museos no son simplemente un lugar donde se guardan, coleccionan y clasifican ejemplares más o menos valiosos, o curiosos de la Historia, la Antropología y el Arte. No. Los museos son núcleos de expansión y creación de cultura; son centros que fomentan y avivan el impulso productor de la imaginación humana; son sede y sagrario donde se deposita la tradición de un pueblo en el orden estético, histórico, humanista, y deposítase ordenadamente para que el intelecto y la sensibilidad tenga un cuadro completo de lo que se hizo en el pasado, y poder llegar a una superación en el futuro. (“Un museo para Puerto Rico”)

Nilita Vientós Gastón, presidenta del Ateneo Puertorriqueño, apoyó el proyecto de ley sometido por el representante Rubén Gaztambide Arrillaga para la creación del Museo de Historia, Antropología y Arte en la Universidad de Puerto Rico y afirmó:

Toda sociedad civilizada necesita para perdurar y superar su conciencia del pasado, sentido de la tradición. Uno de los medios que con mayor eficacia cumple este fin es el museo. Se conserva en ellos las más valiosas expresiones espirituales de los que nos precedieron; constituyen, en gran medida, la fuente de que han de emanar las creaciones del futuro. Crear en algunas artes en un país sin museos es empresa casi imposible… (“La creación de un museo”)

Otro de los editoriales publicados expresaba:

¿Se tornará algún día la desidia y la despreocupación que hasta ahora manifiesta nuestro Gobierno frente a este problema de cultura en cálida y generosa atención? ¿Llegará el momento en que las artes gocen en Puerto Rico del respaldo a que son acreedoras, porque ellas pueden contribuir en forma eficaz a mejorar el vivir de nuestro pueblo? ¿Podrá estructurarse un vigoroso programa de fomento de las artes tendiente a elevar el nivel cultural y a enriquecer la sensibilidad de la comunidad puertorriqueña? Esas son las preguntas que tienen que contestar el Gobierno y la sociedad puertorriqueña, si es que queremos forjar, para el beneficio de las generaciones presentes y futuras, un Puerto Rico mejor.16

El proyecto no fue aprobado en el Senado. En 1950 se sometió el proyecto con revisiones, pero tampoco se ratificó. Un año después, el proyecto (P. de la C. 846) fue sometido nuevamente. Gracias a todas las gestiones e incansables esfuerzos, el 15 de abril de 1951, la Legislatura aprobó el Proyecto de Ley Núm. 97, destinado a convertir el Museo de la Universidad en museo nacional. La Ley establece que este se crea adscrito a la Universidad de Puerto Rico, con el propósito de “reunir, mantener y conservar con fines de divulgación cultural todo aquello que constituye parte de nuestro tesoro histórico, antropológico y artístico”. Esta ley sentó las bases para que se construyera un edificio propio para ese propósito, dentro de los predios de la Universidad.

Niños frente al Museo de Historia, Antropología y Arte, s.f. Centro de Documentación de Arte Puertorriqueño del MHAA.

Sin embargo, el proyecto no contaba con el presupuesto necesario para la construcción. El 13 de junio de 1955, el Gobernador Luis Muñoz Marín convirtió en ley la R. de la C. 92, y asigna a la Universidad de Puerto Rico $150,000 para el diseño y construcción de las primeras etapas del Museo de Historia, Antropología y Arte. (“Gobernador interino firma diez proyectos” 4)

Ya en octubre de 1950, en el Museo se había llevado a cabo la apertura de un conjunto de exhibiciones de antropología, historia y arte.17  La sección de arte incluía una exposición de pintores puertorriqueños y otra de imaginería popular.

Distribución de salas de exposiciones. Folleto Exposiciones: Antropología, Historia y Arte, 1950.

Varios años después, las salas fueron restauradas, inaugurando nuevamente el 19 de agosto de 1955.18 Estas incluyeron: la Sección de Antropología Sala de arqueología puertorriqueña, Sala de excavaciones arqueológicas; la Sección de Historia  Conquista y colonización de Puerto Rico, Caparra, Armas de la conquista, Cartografía antillana, Escenas puertorriqueñas, Ocho puertorriqueños ilustres, Acontecimientos históricos (La esclavitud negra, El régimen de las libretas, Abolición de la esclavitud, Insurrección de Lares, La Junta Revolucionaria de Nueva York, el Régimen Autonómico, el Gobierno Civil bajo la Ley Foraker, Caricatura política, La Comisión Puertorriqueña en Washington, La Ley Jones), la Sala de Historia de la Cultura (Prehistoria europea, Arqueología egipcia); y la Sección de Arte, que inauguró con la exposición Dos siglos de pintura puertorriqueña, Grabados, Sala de arte popular puertorriqueño, Instrumentos de música popular, Imaginería popular, Artesanías, y La fiesta de Santiago Apóstol en Loíza Aldea.19

Apertura de salas permanentes de pintura, 1957, Foto: Margaret B. Rodríguez. Centro de Documentación de Arte Puertorriqueño del MHAA.

En abril de 1957, el Museo inauguró dos nuevas salas permanentes de arte: una de pintura y escultura contemporánea, y otra de grabados (Rivera 5). Las salas se mantuvieron abiertas hasta junio de 1958.

El nuevo edificio del Museo se comenzó a construir en 1957 (“Adjudican obra para Museo UPR” 7). El arquitecto Henry Klumb lo diseñó para ser construido en cinco etapas.20 Sin embargo, sólo se construyó una cuarta parte del diseño original.21 La apertura oficial del nuevo edificio se llevó a cabo el 4 de junio de 1959, con una exposición de Francisco Oller.

Construcción del Museo de la Universidad de Puerto Rico, 2 de diciembre de 1957. Archivo Universitario, Decanato de Administración, Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

 

Durante años no se hicieron remodelaciones o construcciones en el Museo. En 1990 se sometió una propuesta a la Ford Foundation para la rehabilitación del área de almacenaje de colecciones de arte: con áreas más espaciosas y adecuadas para el almacenaje,sistema de control de temperatura, un espacio para el procesamiento de exposiciones, y las oficinas. La propuesta fue aceptada y la firma de arquitectos Bermúdez y Calzada estuvo a cargo del diseño. En junio de 1993 comenzaron los trabajos de remodelación del área este del Museo.22 Una aportación adicional de la Universidad hizo posible la construcción de un módulo de dos pisos, que repite la altura de la Sala de Exposiciones para mantener la armonía del edificio, para ubicar las oficinas administrativas. Este fue inaugurado en 1995.

En 1999 cuando iba a comenzar la remodelación de la sala permanente de arqueología, la excavación que se llevó a cabo para la construcción de la estación ‘Universidad’ del Tren Urbano, –a tan solo 20 pies de los muros del edificio del Museo– impactó la estructura de tal forma que provocó que las paredes del área oeste se agrietaran. El arquitecto a cargo del proyecto, Manuel Bermúdez, decidió parar las obras hasta que finalizara la construcción del Tren. El costo de lo que sería la reconstrucción, ahora había aumentado considerablemente por los daños causados al edificio, y la Universidad ya tenía otras prioridades presupuestarias.

El proceso para la acreditación del MHAA por la American Alliance of Museums (AAM) comenzó en 2004 e incluyó el desarrollo e implementación de un plan para cumplir con los estándares de acreditación. Dichos estándares están relacionados con la responsabilidad y confianza pública, la misión, planificación y evaluación, el liderato y estructura administrativa, la administración de colecciones, educación e interpretación, estabilidad financiera, facilidades y manejo de riesgos. En 2012, se recibe la visita de la agencia acreditadora. El informe final hace constar que a la Universidad se le concedería un año para decidir la acción que tomaría con respecto al edificio. El 2 de agosto de 2013, tras numerosas peticiones –primero a la Junta de Síndicos y luego a la Junta de Gobierno– la Junta de Gobierno de la Universidad de Puerto Rico aprobó la Certificación Número 3 (2013-2014), en la que se acordó enmendar el Programa de Mejoras Permanentes, Certificación Núm. 115 (2010-2011), para incorporar y autorizar el proyecto de mejoras al Museo. Para la implementación del proyecto, la Rectora del Recinto de Río Piedras, Dra. Ethel Ríos Orlandi, estipuló financiar la mitad del costo del proyecto con fondos institucionales. El resto sería cubierto con fondos de la Administración Central y con fondos de indemnización del seguro del Recinto de Río Piedras. El MHAA fue acreditado el 31 de octubre de 2013 y se convierte en el tercer museo en la Isla, y el primer museo universitario, en obtener dicha acreditación. Los trabajos de reconstrucción comenzaron en agosto de 2018.

Colecciones

Las colecciones de arte del MHAA ilustran de forma admirable el desarrollo de un conjunto que, consolidado lentamente a lo largo de diversas administraciones, ofrece una visión panorámica memorable de diferentes artistas, épocas y medios. Hoy en día, la colección del MHAA es un ejemplo de la riqueza cultural y artística de nuestro país, y representa una valiosa herencia que se preserva, estudia y divulga para el beneficio de las presentes y futuras generaciones. Deseamos hacer hincapié en la importancia que ha tenido y tiene para el Museo la donación de obras por parte de artistas, coleccionistas, instituciones o personas particulares que aprecian nuestro patrimonio cultural y desean que este se conserve para la posteridad.

Pintura, Dibujo, Acuarela

El conjunto de obras de la colección de pintura ofrece un rico y extenso panorama del desarrollo del arte puertorriqueño, desde el siglo XVIII hasta el presente. Las obras han sido reunidas a través de los años por medio de compras y por donaciones de artistas y coleccionistas. El artista José Campeche (San Juan 1751-1890) y su Taller familiar está representado por diez pinturas. Una de las piezas más impresionantes y que se ha convertido en ícono del MHAA es la pintura El velorio (1893) de Francisco Oller, donada por el mismo artista y entregada a la Universidad en 1915. Esta obra es un extraordinario documento visual que recoge las costumbres de una clase social del Puerto Rico del siglo XIX. De este pintor se conservan diecinueve obras en la colección. Algunos de los artistas representados en la colección de pintura son Manuel Jordán, Julio Medina, José Cuchy, José López de Victoria, Lorenzo Homar, Rafael Tufiño, Carlos Raquel Rivera, Myrna Báez, José Antonio Torres Martino, Félix Rodríguez Báez, Luis Hernández Cruz, Alfonso Arana, Oscar Mestey, Julio Rosado del Valle, Carlos Marcial, Augusto Marín, Oscar Colón Delgado, Manuel Hernández Acevedo, Luisa Géigel, José Meléndez Contreras, entre otros.

José Campeche, Virgen de Belén, c. 1797, óleo sobre tabla.

Rafael Arroyo Gely, Paisaje de Aguadilla, 1933, acuarela sobre papel.

En los últimos años se han recibido pinturas en calidad de donación. Entre ellas se encuentran las donadas por: Jaime Romano (12 pinturas), Legado Trías Monge (39 obras)22, Francisco Vizcarrondo Terrón (2 pinturas) y Angelita Rieckehoff (4 obras). En los pasados tres años (2016-2018), se aceptaron tres donaciones de pinturas pertenecientes al doctor Eduardo Rodríguez, de gran importancia para la historia del arte puertorriqueño. Artistas presentes en esa colección son: Carlos Raquel Rivera, Librado Net, Lorenzo Homar, Francisco Oller, Adolfo Marín Molinas, M. Castaño, Jorge Morales Zeno, Felipe Ríos y Oscar Colón Delgado, entre otros.  Tan reciente como el año pasado se recibió una donación de 17 obras del coleccionista Radamés Peña, entre las que se encuentran pinturas de Carmelo Sobrino, James Shine, Antonio Maldonado, Ángel Botello, Arnaldo Maas, Amalia Cletos Noa, José López de Victoria, Domingo García, José Dobal, Horacio Castaign y otros.La colección de dibujo y acuarela consta de 582 ejemplares, entre las que se encuentras piezas de artistas como Librado Net, Manuel Jordán, Marta Pérez, Rafael Ríos Rey, Carlos Marichal, Jonn Balossi, Julio Rosado del Valle, Carlos Raquel Rivera, Rafael Tufiño, Joaquín Reyes, Cristóbal Ruiz, Enrique T. Blanco, Mario Brau, Walt Dehner, Marta Pérez García, Augusto Marín, Lionel Ortiz, Martín García Rivera, Isabel Bernal y otros. La colección también es repositorio de varias libretas de apuntes de diferentes artistas.

Luisa Géigel Brunet, Lorenza, la lavandera, 1939, óleo sobre cartón.

Julio Rosado del Valle, Sin título, 1979, pastel de aceite sobre papel.

Myrna Báez, La lámpara Tiffany, 1975, acrílico sobre lienzo.

Colección de gráfica internacional

El Museo posee una muestra significativa de aproximadamente 700 grabados internacionales. De estos, 170 fueron adquiridos mediante compra al Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, en 1954, por el licenciado Jaime Benítez, Rector del Recinto de Río Piedras en ese momento. La llegada de esos grabados a la Universidad coincidió con el concepto de Casa de Estudios, que promovía el conocimiento de las grandes obras del mundo occidental, incluidas las Artes Visuales (Moreno, “Grabado y literatura” 7). De otra parte, estos grabados de artistas internacionales llegaron a Puerto Rico en el momento en que se comenzaba la tradición, hoy ininterrumpida, del grabado como obra de arte multiejemplar, accesible a todos.

 

Rufino Tamayo, Paisaje azteca, 1950, litografía a color.

Benítez estableció comunicación con el MoMA en 1953, cuando solicitó una colección de reproducciones fotográficas de obras maestras para ser exhibidas en la Sala de Exposiciones, con un fin didáctico, y fomentar la enseñanza de las artes visuales ya que, por no contar en ese momento con colecciones accesibles y por su ubicación geográfica distante, la Universidad no podía ofrecer a sus estudiantes el contacto directo con el arte internacional. En una carta enviada a Benítez en septiembre de 1953, Monroe Wheeler, Director de Exhibiciones y Publicaciones del MoMA, le comentó que consideraba importante que la Universidad adquiriese, además, una pequeña muestra de grabados originales de los artistas más conocidos en ese momento, por una suma módica. Benítez estuvo de acuerdo con la recomendación, por lo que Wheeler (1899-1988) y William Lieberman (1923-2005), director del Departamento de Grabado desde 1949, procedieron a seleccionar la colección. El MoMA tenía numerosos ejemplares duplicados, por lo que podían contribuir a dar inicio a una colección que tendría mucho valor para nuestra Institución.

Marc Chagall, Autorretrato con mueca, 1924-25, aguafuerte y aguatinta.

Pablo Picasso, Mujer sentada, 1949, litografía.

Wheeler visitó la Universidad, invitado por Benítez, para conocer a los artistas puertorriqueños, y ofrecer una conferencia titulada El arte de nuestro tiempo, con motivo de la inauguración de la Sala de Exposiciones del Recinto, en noviembre de 1953. Además, estableció un programa de cooperación que permitía extender al Recinto de Río Piedras el beneficio de las exhibiciones itinerantes que el MoMA ofrecía a universidades y centros artísticos a través de Estados Unidos y en el exterior. Como parte de este programa, la Universidad se benefició con las exposiciones Grabados originales de Picasso (1-15 de septiembre de 1954) y Veinticincograbados norteamericanos (28 de febrero al 13 de marzo de 1957), entre otras. Con la colección adquirida del MoMA, en 1955 se organizaron las muestras Grabados de Marc Chagall (18 de febrero al 7 de marzo), y Grabados originales, (26 de marzo al 15 de abril) en la Sala de Exposiciones de la Universidad.

Jaime Benítez y Monroe Wheeler. Foto: Samuel Santiago. Archivo Universitario, Decanato de Administración, Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

La colección consta de una muestra de grabados de los siglos XV, XVIII, y XIX, aunque la gran mayoría corresponde a la primera mitad del siglo XX. Gran parte de los grabadores europeos de este momento sufrió los horrores de la Primera y Segunda Guerra Mundial. El nazismo reprimió la creatividad del arte de vanguardia, que fue considerado, a partir de 1934, un ‘arte degenerado’. En su lugar, el arte nacional exaltó el clasicismo greco-romano, la grandeza y los mitos alemanes, el heroísmo y el trabajo. Conocidos artistas y escritores, así como intelectuales, profesores, críticos y dueños de galerías de arte se exiliaron en los Estados Unidos, especialmente en la ciudad de Nueva York, que se convirtió en el centro del arte abstracto. A finales de la década de 1930, el Museo de Arte Moderno, así como el Museo Whitney y el Museo of Non Objective Art (lo que sería más tarde el Museo Guggenheim) comenzaron a presentar exposiciones sobre el cubismo, el arte abstracto, el dadá y el surrealismo, para familiarizar al pueblo estadounidensecon el arte de vanguardia europeo. Es por esto, que la obra de muchos artistas que emigraron a esa ciudad era conocida por un gran sector de la población. Max Beckman, Massimo Campigli, Marc Chagall, Salvador Dalí, Max Ernst, Fernand Léger, Gabor Peterdi, Bernard Reder, Piet Mondrian, Marcel Duchamp, George Groz, Josef Albers, André Breton, Stanley Hayter, y Walter Gropius, son solo algunos de los artistas a los que el gobierno estadounidense les otorgó visas de emergencia por ser refugiados intelectuales que enriquecerían el país. Muchos trabajaron como profesores en escuelas de arte y universidades, lo cual, gracias a sus conocimientos, benefició a los estudiantes y ayudó al desarrollo del arte contemporáneo norteamericano.

Exposición Veinticincograbados norteamericanos (28 de febrero al 13 de marzo de 1957) en la Sala de Exposiciones de la Universidad de Puerto Rico. Archivo Universitario, Decanato de Administración, Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

La colección adquirida por la Universidad de Puerto Rico incluye artistas de los principales países europeos, de Estados Unidos, así como de los mexicanos David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera y Rufino Tamayo. Una gran parte de los grabados son litografías impresas entre los años 1950 y 1953. Durante la guerra, muy pocos artistas realizaron grabados, pues no contaban con los materiales necesarios o con impresores calificados. Después de la Segunda Guerra Mundial hubo un resurgimiento de este arte, especialmente de la litografía, el aguafuerte y la xilografía. En Europa todavía se conocían maestros litógrafos dispuestos a imprimir la obra de los artistas. Un gran número de los grabados de la colección organizada por el MoMA fueron impresos en talleres conocidos por su excelente producción, tales como: Guilde Internationale de la Gravure (Adam, Campigli, Ernst, Marini, Tamayo); Editions des Quatre Chemins, París, Francia (Clavé, de Chirico); Roger Lacourière Studio, Francia (Hartung, Singier, Soulages); International Graphic Atrts Society (Baskin, Reder); y Rio Grande Graphics (Moy, Peterdi).

Además de abarcar temas y tratamientos diversos, algunos de los grabados se realizaron para ilustrar libros,otros se inspiran en temas de la literaturay varios son retratos de escritores importantes.24  Algunos de los artistas representados en la colección son Leonard Baskin, Massimo Campigli, Marc Chagall, Giogio de Chirico, Antoni Clavé, Salvador Dalí, Max Ernst, Erich Heckel, Aristide Maillol, Henri Matisse, Gabor Peterdi, Pablo Picasso, Diego Rivera, George Rouault, David Alfaro Siqueiros, y Rufino Tamayo. A través de los años se han realizado exposiciones de grabados selectos. Las obras se conservan para estudio, como complemento de los cursos de Historia del Arte y para el deleite de futuras generaciones.

Otra sección de la colección internacional está compuesta por grabados comprados entre los años 1968 y 1971 por el Decano de la Facultad de Humanidades, Jorge Enjuto. Estos fueron adquiridos, en su mayoría, en Europa, no para formar parte de las colecciones del Museo, sino para exhibirse en salones, oficinas y decanatos, con el fin de que empleados y profesores estuviesen en contacto directo con obras de arte original. Así se adquirieron grabados de artistas europeos, como Ricardo Baroja, Bernard Buffet, Luis Fernández Noseret, Manuel Hernández Mompó, Fernando Zobel; latinoamericanos, como Antonio Frasconi, Alberto Peri, Juan Downe y José Luis Cuevas, entre otros. Paulatinamente, estos grabados han sido transferidos al Museo por las oficinas que los tuvieron a su cargo.

La colección ha crecido con los años mediante compras y donaciones. Se pueden apreciar Los Desastres de la Guerra, de Francisco de Goya, adquiridos en la década de 1960; el Portafolio Latinoamericano, subvencionado por la Galería Colibrí; Portafolio AGPA, Dragons (2003) y Beasts (2003), coordinados por el grabados mexicano Artemio Rodríguez y publicados por La Mano Press. La adquisición internacional más reciente es el Portafolio Lorenzo Homar: Tributo Gráfico Cubano, organizado por Casa de las Américas (La Habana, Cuba) que consta de 23 grabados en diversos medios, donado al Museo en 2014.

Grabado puertorriqueño

Lorenzo Homar, Unicornio en la isla, 1965-66, xilografía.

La colección comenzó a organizarse en la década de 1960. Esta década resultó decisiva para la consolidación de un movimiento centrado en la promoción y experimentación con los medios gráficos. Nuevas galerías que abrieron sus puertas en San Juan facilitaron la promoción de la obra gráfica de artistas puertorriqueños. Entre éstas se destacó la Galería Colibrí, que se dedicó en sus primeros años a la exhibición y venta de la gráfica puertorriqueña exclusivamente.

Myrna Báez, La siesta, 1979, colografía.

Susana Herrero, Manifestación de soledad, 1984, litografía.

Los grabados del MHAA también se adquirieron por medio de compra a los artistas,o a galerías, en diferentes épocasy por donaciones. La colección consta aproximadamente de 1,900 grabados que abarca la producción gráfica hecha en Puerto Rico desde la década del 1950 hasta el presente de los artistas más destacados en el medio, como lo son Lorenzo Homar, Rafael Tufiño, Carlos Raquel Rivera, José R. Alicea, José Antonio Torres Martino, Carlos Marichal, Myrna Báez, Antonio Martorell, Manuel Hernández Acevedo, Consuelo Gotay, Rafael Rivera Rosa, John Balossi, Luis Alonso, Jesús Cardona, Domingo García, Martín García Rivera, Manuel García Fonteboa, Rolando López Dirube, Maritza Dávila, Susana Herrero, Luis Hernández Cruz, María Emilia Somoza, Antonio Maldonado, Carlos Irizarry, Dessie Martínez, Augusto Marín, José Meléndez Contreras, Oscar Mestey, Orlando Salgado, Sixto Cotto, Lizette Lugo, Poli Marichal, Ida Nieves Collazo, José Rosa, Juan Sánchez, Néstor Millán, Dennis Mario Rivera, Nelson Sambolín, Luis Maisonet Ramos, José Peláez, Francisco Rodón, Joaquín Reyes, Omar Quiñones, Noemí Ruiz, Isabel Vázquez, Irene Delano, Víctor Rodríguez Gotay, Nora Rodríguez Vallés, Carmelo Sobrino, Elsa Meléndez, Zinthia Vázquez, Garvin Sierra, Carlos Rivera Villafañe, Ada Rosa Rivera, Marta Pérez, Anna Nicholson,  Melquiades Rosario Sastre, Omar Velázquez, Carlos Sueños, entre otros.

Están representados todos los medios gráficos: serigrafía, xilografía, linografía, aguafuerte, litografía, plancha perdida, cincografía, plexiglás, impresión digitaly matrices o planchas de grabado donadas por los artistas. Entre las matrices, se encuentran las donadas por Lorenzo Homar, en linóleo y madera; otras en madera por Marcos Irizarry, Melquiades Rosario Sastrey Rafael Rivera Rosa.  En 2015, Myrna Báez donó 29 planchas de sus grabados de colografía, linóleo, metal y plexiglás. También se recibió una donación de planchas en linóleo del artista José A. Torres Martinó, por la Sucesión Torres Martinó.Esta muestra es importante para que los estudiantes analicen un grabado comenzando por la plancha y luego la impresión final.

También está incluida una selección de portafolios de diferentes artistas. Entre ellos se encuentran: el Primer y Segundo portafolio del Centro de Arte Puertorriqueño;  Las plenas, de Rafael Tufiño y Lorenzo Homar; Los casos de Ignacio y Santiago, de José Meléndez Contreras y Rafael Tufiño; El Mirador Azul; el primer portafolio del Ateneo Puertorriqueño; Portafolio Abolición de la esclavitud(1973); Siete estrofas de amor para soprano, de Lorenzo Homar; Luto absoluto, Nocturno rosa, Las moscas,Barajas Alacrán, Catálogo de objetos, de Antonio Martorell; Cuaderno de un retorno al país natal, Hay un país en el mundo, Puerta al tiempo en tres voces, Salmos del cuerpo ardiente, Puedes, de Consuelo Gotay; Desahucio, Medianía Alta, de Luis Alonso;  Lorenzo Homar: Tributo gráfico puertorriqueño, por una selección de artistas puertorriqueños;  De Olimpia a Mayagüez (2010), por Nelson Sambolín, donado por Bernard Friedman, entre otros.

Carlos Raquel Rivera, Huracán del norte, 1955, linóleo.

La obra producida en Puerto Rico por nuestros expertos y exigentes grabadores ha sentado los cimientos sobre los cuales se ha forjado y se sigue forjando una rica tradición de grabado que sigue dando frutos con los grabadores jóvenes.

Cartel

Desde sus inicios, el cartel ha trascendido su importancia como un objeto estético para reafirmarse como testimonio de la labor cultural y social de Puerto Rico. Conciertos, exposiciones, festivales, carnavales, artes y artesanías, ferias, espectáculos de teatro y danza, concursos, deportes, mensajes educativos y eventos políticos presentan un panorama elocuente de la rica variedad de la actividad humana de nuestra gente, que se reflejaen la producción de carteles.

Carlos Raquel Rivera, Visite la sala de pintura puertorriqueña, Museo de la Universidad de Puerto Rico, sin fecha, serigrafía

Los artistas puertorriqueños han producido un gran número de carteles, por lo que consideramos que ninguna colección en Puerto Rico está completa. Sin embargo, la colección de carteles del MHAA tiene una excelente representación de más deseis mil carteles,que van desde la década de 1940 hasta el presente. Se ha ido formando a través de los años, casi en su totalidad, por donaciones de artistas, instituciones, y coleccionistas, y abarca temas sociales, económicos, culturales, artísticos y políticos. Los principales cartelistas puertorriqueños, desde 1949 hasta la actualidad, están representados en la colección, así como los carteles creados en estudios y talleres, tanto gubernamentales como privados, entre estos: Taller de Cinema y Gráfica de Parques y Recreo Público de la División de Educación de la Comunidad, el Centro de Arte Puertorriqueño, el Taller de Gráfica del Instituto de Cultura Puertorriqueña el Taller-Galería Campeche, el Taller del Museo de la UPR, el Taller de Actividades Culturales de la Universidad de Puerto Rico, Alacrán, El Seco, Bija, El Jacho, Visión Plástica, Tiburón, Guaní, y otros.

La donación más importante de carteles provino de la Farmacéutica Smith, Klein & Beecham, que donó al Museo, en 1999, la colección de 1,900 ejemplares que había organizado la Dra. Teresa Tió.25

Al estudiar el desarrollo de esta expresión artística, surgida ininterrumpidamente desde la década de 1940, pueden ser analizados muchos aspectos de la realidad social, política y cultural en Puerto Rico. Por tal razón, en 2014, el MHAA sometió una propuesta a la National Endowment for the Humanities para digitalizar y subir a Internet 4,000 carteles de la colección. El proyecto completó la fotografía de los carteles, y ya se ha integrado la imagen digital y la información al sistema de administración de colecciones: The Museum System (TMS); lo que facilitará la disposición en línea, a través de la aplicación eMuseum, en agosto de 2019. Esto proporcionará el acceso mundial a la colección de carteles en la página electrónica del MHAA, lo que permitirá mejorar la enseñanza y la investigación sobre el tema.

José R. Alicea, Centenario del Grito de Lares, 1868-1968, serigrafía.

Lorenzo Homar, El cartel en Puerto Rico, 1986, serigrafía.

Gracias al proyecto de digitalización, en los pasados cuatro años se han recibido más de 700 carteles, donados por los artistas o sus familiares. Entre ellos están la familia de Lorenzo Homar, Rafael Rivera Rosa, Luis Abraham Ortiz, Antonio Martorell, Familia de Sixto Cotto, Myrna Arocho, María García Vera, Elsa María Meléndez, Zinthia Vázquez, Fernando Santiago, Ismael Hidalgo, Roberto Tirado, Eliasim Cruz, Consuelo Gotay, Anna Nicholson, María Antonia Ordoñez, Juan Sánchez, Ángel M. Vega, Luis Maisonet Ramos, Luis Torres Tapia, Nelson Sambolín, Ángel Pérez, Denis Mario Rivera, Osvaldo De Jesús. Otros fueron donados por los coleccionistas Denis Simonpietri, Margarita Fernández Zavala, y Francisco López Romo; así como por instituciones: Fundación Narciso Rabell (2014), Federación de Ajedrez de Puerto Rico (2015), Museo Pablo Casals, Museo de Arte Dr. Pío López Martínez, División de Desarrollo Artesanal, Instituto de Cultura Puertorriqueña,  Universidad Interamericana, entre otros.

Escultura

Esta colección es la más pequeña. El MHAA posee un reducido número de esculturas de Julio González Pola, Antonio Navia, Melquiades Rosario Sastre, Rafael Ferrer, Francisco Vázquez Díaz ‘Compostela’, George Warreck, John Balossi, Ramón Berríos, Carmen Inés Blondet, Luisa Géigel, Arnaldo Morales y Antonio Prats Ventós, entre otros.  En 2016, la familia de Francisco Vázquez Díaz ‘Compostela’ donó al Museo 16 esculturas de sus pingüinos, así como dibujos, memorabilia, bocetos y toda la documentación del artista para ser conservada en el Centro de Documentaciónde Arte Puertorriqueño.

Centro de Documentación de Arte Puertorriqueño y Biblioteca

Libretas de recortes de periódicos recopilados por Samuel Santiago. Abarcan el quehacer artístico entre los años 1955 al 1967.

En él se conservan documentos originales de artistas, cartas, fotografías, catálogos e invitaciones de exhibiciones, recortes de revistas y periódicos, álbumes, desde la década de 1930 hasta el presente. En los últimos años, el MHAA ha recibido valiosas colecciones documentales de organizaciones y artistas, para la investigación de la historia del arte puertorriqueño. Entre ellas se encuentran: Hermandad de Artistas Gráficos, Myrna Báez, José Antonio Torres Martinó, Francisco Vázquez Díaz ‘Compostela’, José R. Alicea, Galería Botello, y Lorenzo Homar, entre otras. La colección documental se compone de carpetas de artistas, de galerías e instituciones, catálogos de exhibición, expedientes de las exposiciones organizadas por el MHAA a partir de su inauguración, entre otros recursos. También alberga libros de museología, libros ilustrados por artistas, publicaciones de arte puertorriqueño, entre otros temas. El acceso a la investigación está disponible por medio de cita previa.

Carpeta de recortes y fotografías intervenidas del artista Víctor Vázquez.

Exposiciones

Desde sus comienzos, el Museo ha organizado numerosas exposiciones de pintura, grabado, individuales, colectivas y temáticas, además de exposiciones de contenido histórico y antropológico. En la Sala de Exposiciones se han presentado prominentes artistas internacionales y puertorriqueños. Las exposiciones temáticas, que han abarcado el arte de los siglos XVIII hasta el presente, han recogido y analizado importantes temas del quehacer cultural puertorriqueño. Entre ellas se encuentran: Pintura hispanoamericana en Puerto Rico (1976); Orfebrería en Puerto Rico (1977); Artes de la Villa de San Germán (1978); Personajes de Rodón (1983); El cartel en Puerto Rico 1950-1985 (1985); La xilografía en Puerto Rico 1950-1986(1986)26;La estampa serigráfica en Puerto Rico 1946-1987 (1987); De Oller a los cuarenta: La pintura en Puerto Rico 1898-1948 (1988); Imágenes de Hostos a través del tiempo (1988); Arnaldo Roche Rabell, Eventos, milagros y visiones (1986); Marcos Irizarry: 26 años de obra sobre papel 1960-1986 (1987); Puerto Rican Painting: Between Past and Present (1988); Betances entre nosotros (1989); Navia, Suárez, Rosario, tres escultores contemporáneos (1989); Domingo García, Iconos de nuestra historia (1991); Exlibris: El libro como propuesta estética (1994); Alto riesgo, Electrobjetos de Arnaldo Morales(1996); Abrapalabra, la letra mágica: Carteles de Lorenzo Homar (2001); La Cultura Saladoide en Puerto Rico: su rostro multicolor (2002); Carlos Marichal, poeta de la línea (2002); Cien años de historia, arte y enseñanza (2003); Ballajá, arqueología histórica de un barrio de San Juan (2004); La imprenta en Puerto Rico, Cultura La Hueca (2005); Autocontemplación, autorretratos en pintura (2006); Taínos, objetos ceremoniales (2007); De la pluma a la imprenta: La cultura impresa en Puerto Rico 1806-1906 (2008); El Grito de Lares (2011); Francisco Vázquez Díaz ‘Compostela’ (2011); John Cage, Museum Circle (2012); El Velorio ahora (2012); Tradiciones en transición (2014); Premios de la Bienal de San Juan del Grabado Latinoamericano y del Caribe (2015); Reflejos de la historia de Puerto Rico en el arte (2016); Ida y Vuelta, experiencias de la migración en el arte puertorriqueño contemporáneo (2017-2018); y José R. Alicea: espejo de la humanidad (2018-2019).27

Autocontemplación

Taínos: objetos ceremoniales.

La mayoría de estas exposiciones contó con unapublicación impresa, producto de la investigacióndel curador, que hoy día es fuente indispensable para la estudio críticoehistórico-artístico. Cada uno de estos es fundamental para tener un panorama amplio de la historia del arte puertorriqueño.

Entre los premios que ha recibido el MHAA por sus exhibiciones y catálogos, otorgados por la Asociación Internacional de Críticos de Arte, capítulo de Puerto Ricoestán: Exposición individual, artista local por Alto Riesgo, de Arnaldo Morales (1996); Exposición histórica, por Hispanofilia (1998); Instalación de Sylvia Benítez (1997); Libro de Arte-Domingo García (1999); Difusión de las Artes- Institución Cultural (2001); Exposición individual –Abrapalabra– La letra mágica, Carteles de Lorenzo Homar (2001); Optimus, Premio a la Excelencia, catálogo Lorenzo Homar (2002); Libro –Investigación por Abrapalabra (2001); Exposición del Año – Carlos Marichal, poeta de la línea (2003); Libro de Arte – Carlos Marichal, poeta de la línea(2004); Mejor exhibición histórica – Cultura La Hueca(2005); Exhibición colectiva de artistas locales- Autocontemplación (2007); Diseño de montaje – La Cultura Saladoide; Curaduría – Exposición John Cage (2012).

Reflejos de la Historia de Puerto Rico en el Arte 1751-1951.

Directores del MHAA

Cada una de las personas que ha dirigido el Museo ha realizado importantes gestiones para su desarrollo. Estos han sido: Ricardo Alegría (1947-1955), Osiris Delgado (1955-1975), Rafael Rivera García (Director Interino), Arturo V. Dávila (1976-1984), Carmen Ana Pons (1979-1980), Mari Carmen Ramírez (1984-1988), Annie Santiago de Curet (1988-1994), María Luis Moreno (Directora Interina), Luis Hernández Cruz (1995-1999), Iván Méndez (Director Interino 1999-2000), Petra Barreras (2000-2001), Ginette Alomar (2001-2002), Flavia Marichal Lugo (2002 al presente).

Desde su fundación, el Museo de Historia, Antropología y Arte del Recinto de Río Piedras ha contribuido al desarrollo de nuestra cultura mediante un programa educativo, no solo para la comunidad universitaria sino para todos los puertorriqueños, que incluye exhibiciones, talleres, conferencias, visitas guiadas y acceso a las colecciones. Ha sentado precedentes importantes en la historia de los museos en Puerto Rico, y ha sido ejemplo para los que fueron inaugurados posteriormente. Es y será un recurso en el proceso de entender y analizar nuestros orígenes históricos y los caracteres fundamentales de nuestra identidad nacional.

El Museo Historia, Antropología y Arte está localizado en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Su horario regular es lunes, martes, jueves y viernes de 8:00a.m. a 4:30p.m., miércoles de 8:00a.m. a 9:00p.m. y domingos de 12:00p.m. a 5:00p.m. Cerrado los días feriados. La entrada es libre de costo. Para más información puede llamar al 787-763-3939 o escribir a museo.universidad@upr.edu.


Notas:

1. Para ampliar la información sobre este tema, puede consultar la tesis doctoral de Luz Elena Badía Rivera. Historia de los museos de Puerto Rico, 1842-1959: Musealizando su patrimonio y narrando la identidad.Universidad de Granada, 2017. http://hdl.handle.net/10481/48522

2. Véase Rafael Sacarello, “El sueño de un prócer, nuestro museo de Bellas Artes”, El Tiempo, 16 de enero de 1924, pp. 3-4. Originalmente la colección formó parte de la ‘Biblioteca-Museo Rosa Cruz’ que don Federico tenía en Aibonito y constaba de 159 pinturas y 18 grabados. “La colección Degetau”, en Osiris Delgado Mercado, Francisco Oller y Cestero (1833-1917) (San Juan,Puerto Rico: Centro de Estudios Superiores de Puerto Rico y el Caribe, 1983), p. 143.

3. Véase “Lista de las oficinas de la UPR en que están distribuidos los cuadros restaurados de la colección Degetau”, Centro de Documentación de Arte Puertorriqueño del MHAA. En 1976 todavía quedaban varias pinturas en las paredes de algunas oficinas, por lo que se recogieron para ser conservadas en el depósito del MHAA. Actualmente la colección consta de 91 obras.

4. Rafael W. Ramírez de Arellano (San Germán 1884- San Juan, 1974) se inició en la vida profesional como maestro de enseñanza primaria en las escuelas públicas. En 1912 fue nombrado profesor de lengua española en el Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas de Mayagüez, y en la década del 20 pasaba a la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, donde por algún tiempo enseñaría las mismas materias a la vez que se dedicaba a investigaciones folklóricas. En 1926 tomó cursos en el Centro de Estudios Históricos para la Ampliación de Estudios, en Madrid. Designado poco después profesor de Historia de la Universidad de Puerto Rico, ocupó por más de tres décadas la cátedra de Historia de Puerto Rico, ejerciendo desde ella una notable influencia como propulsor de las investigaciones históricas en el país y contribuyendo a despertar el interés por esta disciplina en un grupo de discípulos que más tarde se destacarían en el campo de las ciencias históricas, como Arturo Morales Carrión, Ricardo E. Alegría, Luis M. Díaz Soler, Arturo Santana Peña, entre otros. El profesor Ramírez de Arellano fundó y dirigió la revista El mes histórico y publicó varios fascículos de documentación histórica. Se le deben también las obras: Folklore puertorriqueño: cuentos y adivinanzas recogidas en la tradición oral (1926), Cómo vivían nuestros abuelos (1957), Cuentos folklóricos (1957), La última tarde (evocación histórica) (1964), e Historiade una calle. Al jubilarse de la Universidad de Puerto Rico, en 1951, le fue concedido el rango de profesor emérito de dicho centro docente. Posteriormente ocupó durante varios años el cargo de historiador oficial de la ciudad de San Juan. Al momento de su muerte desempeñaba el cargo de director del Museo de la Familia del Instituto de Cultura Puertorriqueña, entidad que en 1965 le distinguió con el Premio Nacional de Cultura. Véase “Rafael Ramírez de Arellano”, Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña, núm. 66, enero-marzo 1975, p. 1-2.

5. Walt Dehner (Buffalo 1898-1975) pintor, litógrafo y fotógrafo norteamericano, es uno de los artistas responsables de la enseñanza del arte en Puerto Rico entre los años 1930 al 1946. Se destacó por su labor como promotor cultural del arte puertorriqueño. Realizó estudios de bachillerato en la Universidad de Illinois y su maestría en la Universidad de Ohio. Estudió también en el Museo de Bellas Artes de Boston, en la Academia de Bellas Artes de Pennsylvania, y en la Liga de Estudiantes de Arte de Nueva York donde estudió con el pintor social realista George Bellows (1882-1925) y con Eugene Speicher (1883-1962). Llega a Puerto Rico en 1929. En 2018, el MHAA recibió cinco obras de Dehner en calidad de donación, por parte del Dr. Eduardo Rodríguez.

6. Las pinturas de la colección Degetau habían sufrido daños por los huracanes que habían azotado la Isla: huracanes San Felipe (1928) y San Ciprián (1932), y que destrozaron parte de los edificios universitarios. El señor James R. Bourne, director de la Administración de Auxilio de Emergencia de Puerto Rico (PRERA) hizo posible la restauración de la colección, a cargo del restaurador vienés Franz Howanietz. Véase “La colección Degetau: un proyecto importante de restauración de arte efectuado en la Universidad de Puerto Rico” en Muna Lee de Muñoz Marín, ed. Art in Review, Reprints of material dealing with Art Exhibitions directed by Walt Dehner and Acquisitions in the University of Puerto Rico, 1929-1938. The University of Puerto Rico Bulletin, series XIII-No. 2, diciembre 1937, pp. 81-83.

7. Para ampliar sobre el tema puede consultar Muna Lee de Muñoz Marín, editora. Art in Review, Reprints of material dealing with Art Exhibitions directed by Walt Dehner and Acquisitions in the University of Puerto Rico, 1929-1938. The University of Puerto Rico Bulletin, series XIII-No. 2, diciembre 1937.

8. No se conoce el paradero de esta obra.

9. Véase “Un retrato de don Juan González Chávez por Oller”, La Democracia, 6 de mayo de 1936, reproducido en Muna Lee de Muñoz Marín, editora. Art in Review, Reprints of material dealing with Art Exhibitions directed by Walt Dehner and Acquisitions in the University of Puerto Rico, 1929-1938. The University of Puerto Rico Bulletin, series XIII-No. 2, diciembre 1937, p. 196. Actualmente la obra es parte de la colección del MHAA.

10. El Proyecto de Investigaciones Arqueológicas fue el antecedente del Centro de Investigaciones Arqueológicas.

11. Véase el opúsculo de la exposición Arqueología puertorriqueña en el Centro de Documentación de Arte Puertorriqueñodel MHAA. Las exposiciones fueron diseñadas por Mela Pons de Alegría, Ricardo E. Alegría y Luis Muñoz Lee. El fondo para Estratificación de cultura en Luquillo y Enterramiento Indígena, fueron pintados por Cristóbal Ruiz, profesor de arte en el Recinto.

12. Ese año el rector Jaime Benítez le denegó el permiso de uso del teatro universitario a Pedro Albizu Campos, quien recién llegaba de su encarcelamiento en Estados Unidos. Según el rector, Albizu no tenía las “cualificaciones” intelectuales para presentarse en la Universidad. Benítez cerró la Universidad. Hubo enfrentamientos violentos con la policía y cientos de estudiantes arrestados. El rector expulsó de la Institución a numerosos estudiantes y profesores, y prohibió las actividades políticas en el Recinto.

13. Véase el opúsculo de la exposición en el Centro de Documentación de Arte Puertorriqueño del MHAA.

14. Algunas notas publicadas en los diarios del país fueron: “Museo de la Universidad se enriquece con donativo hecho por Doctor Massó”. El Mundo, 24 de diciembre de 1948, p. 35; “Donan objetos arqueológicos a Museo UPR”, El Mundo, 13 de octubre de 1949, p. 4y22; y “Josefina Matienzo de Acosta Velarde; Valiosos donativos recibidos; se invita donar colecciones”, Universidad, 2 de abril de 1949.

15. Algunos los artículos publicados fueron Ramírez Brau, Enrique. “Proponen creación de un Museo de Historia, Antropología y Arte”, El Mundo, 10 de marzo de 1949, p. 4, 24.; Padró, Humberto. “El Museo de Puerto Rico”, Diario de Puerto Rico, 11 de marzo de 1949; “Editorial”, El Mundo, 17 de marzo de 1949; “Editorial: Un museo de Puerto Rico”, Diario de Puerto Rico, 28 de marzo de 1949; “Proyecto dispone la creación de nuevo museo de Historia en la Universidad”, El Mundo, 28 de marzo de 1950; y “Editorial: Más atención para las artes”, Puerto Rico Ilustrado, 8 de julio de 1950.

16. Este mensaje está vigente todavía hoy, ya que el arte nunca ha sido prioridad para ningún gobierno que sube al poder.

17. Sobre estas exposiciones, puede consultar la publicación Exposiciones: Antropología, Historia, Arte, 1950; disponible también en el Centro de Documentación del MHAA.

18. Véase opúsculo Inauguración de las nuevas salas, 19 de agosto de 1955, disponible también en el Centro de Documentación de Arte Puertorriqueño del MHAA.

19. En este año se crea el Instituto de Cultura Puertorriqueña y el doctor Ricardo Alegría es nombrado director de esa institución. Al renunciar, el doctor Osiris Delgado se queda a cargo del MHAA.

20. En el Centro de Documentación de Arte Puertorriqueño del Museo se conservan los planos del arquitecto Henry Klumb.

21. Se suponía que el Museo tuviera tres salas permanentes (Historia, Antropología y Arte); una biblioteca, talleres, laboratorios, almacenes, oficinas, salón para conferencias. Por ejemplo, lo que siempre fue la Sala de las Culturas Indígenas se supone fuera la biblioteca, en el diseño original.

22. Para hacer los trabajos de remodelación, las oficinas se mudaron a un espacio que se construyó provisionalmente a lo largo del pasillo del Museo.

23. Para ver la totalidad de obras del legado del licenciado José Trías Monge, véase el catálogo Colección José Trías Monge, un legado para la Universidad, MHAA, 2009, disponible en el Centro de Documentación de Arte Puertorriqueño del MHAA.

24. Para más información sobre el tema, véase María Luisa Moreno. Grabado y literatura, Gráfica internacional en la colección del Museo de Historia, Antropología y Arte de la Universidad de Puerto Rico, 1998, disponible en el Centro de Documentación de Arte Puertorriqueño del MHAA.

25. Los carteles duplicados de la colección se entregaron al Museo de Arte de Puerto Rico. Uno de los acuerdos de la donación era que el Museo de Arte Dr. Pío López Martínez pudiese utilizar los carteles para presentar diferentes exposiciones sobre el tema, en la Sala Homar.

26. Esta exposición viajó a Argentina y a República Dominicana.

27. Véase en el Centro de Documentación de Arte Puertorriqueño del MHAA la lista completa de las exposiciones realizadas desde 1959 al presente, en la sede actual.

Referencias:

“Adjudican obra para Museo UPR”, El Mundo, 16 de noviembre de 1956.

Delgado, Osiris. Francisco Oller y Cestero (1853-1917) Pintor de Puerto Rico. Centro de Estudios Superiores de Puerto Rico y el Caribe, 1983.

“El Centro de Investigaciones Arqueológicas de la Universidad de Puerto Rico”, Universidad, 20 de octubre de 1948

Font Saldaña, Jorge. “Don Rafael W. Ramírez regala un tesoro”, Puerto Rico Ilustrado, 27 de enero de 1940, pp. 2-3,63-64

“Gesto digno de ser emulado”, El Mundo, 26 de diciembre de 1943.

“Gobernador interino firma diez proyectos”, El Mundo, 18 de junio de 1955

Lee de Muñoz Marín, Muna, editora. Art in Review, Reprints of material dealing with Art Exhibitions directed by Walt Dehner and Acquisitions in the University of Puerto Rico, 1929-1938. The University of Puerto Rico Bulletin, serie XIII-No. 2, diciembre 1937.

“Más atención para las artes”, Editorial, Puerto Rico Ilustrado, 8 de julio de 1950.

Moreno, María Luisa. Grabado y literatura, Gráfica internacional en la colección del Museo de Historia, Antropología y Arte de la Universidad de Puerto Rico, 1998.

Moreno, María Luisa. La arquitectura de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 2000.

Padilla de Sanz, Trina (La Hija del Caribe), “Mi propósito”, Puerto Rico Ilustrado, Año IX, Núm. 417, 23 de febrero de 1918.

“Rafael Ramírez de Arellano”, Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña, núm. 66, enero-marzo 1975, pp. 1-2. https://issuu.com/coleccionpuertorriquena/docs/primera_serie_n__mero_66

Ramírez Brau, Enrique. “Proponen creación de un Museo de Historia, Antropología y Arte”, El Mundo, 10 de marzo de 1949.

Ramírez de Arellano, Rafael W. “Museo de Historia y Arte”, Universidad, 15 de agosto de 1948.

Rivera, Rurico E., “En Museo UPR inauguran salas de grabados y de escultura y pintura”, El Mundo, 23 de abril de 1957.

Sacarello, Rafael. “El sueño de un prócer, nuestro museo de Bellas Artes”, El Tiempo, 16 de enero de 1924, pp. 3-4.

“Un Museo para Puerto Rico”, Editorial, Diario de Puerto Rico, 11 de marzo de 1949.

Vientós Gastón, Nilita, “La creación de un museo”, Diario de Puerto Rico, 19 de marzo de 1949.

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Flavia Marichal

Curadora e historiadora del arte. Posee un Bachillerato en Humanidades, con concentración en Historia del Arte de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Completó los cursos conducentes a Maestría en el Centro de Estudios Puertorriqueños y los cursos doctorales del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, en coordinación con la Universidad de Valladolid. Ha sido curadora e investigadora desde 1976, y directora del Museo de Historia, Antropología y Arte (MHAA), de 2002 al presente. Ofreció, junto al personal del MHAA el curso Arte 5006-5007: Principios operacionales de museos y galerías, en el Departamento de Bellas Artes de la UPRRP. De 2005 a 2011 formó parte del equipo de investigación del proyecto Documentos de Arte latinoamericano y arte Latino del siglo XX, del Centro Internacional de Arte de las Américas del Museo de Arte de Houston, Texas. El archivo digital de la sección de Puerto Rico de este proyecto está disponible en línea. De 2007 a 2013 coordinó los trabajos conducentes a la acreditación del MHAA por la Alianza Americana de Museos. Actualmente coordina el proyecto de digitalización de 4,000 carteles de la colección del MHAA con el auspicio del National Endowment for the Humanities.

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