Sensual coqueteo en la Galería Oller

Merge 1 (detalle), 2015 Crayones

El artista y profesor Raymond Cruz Corchado engalanó las paredes de la Galería Francisco Oller rompiendo con la muestra tradicional. Al abrir las puertas de la exposición Merge, bajo la museografía de Garvin Sierra, se desatacó un intenso coqueteo y sensualidad entre las obras y el espectador. Su inusual propuesta hizo de la muestra un estallido de sentimientos y emociones. Estos se reflejaron en el recorrido desde la colosal obra Allá (2012), ubicada a la entrada, hasta Faetón 1-7 (2011), ubicado a la diestra de la puerta de salida.

Mi experiencia personal con la muestra, como paciente de cáncer, me hacen remontarme a los estudios radiológicos que se me han realizado. Aun dentro de su abstracción crea un voraz discurso y es capaz de hallar sentido racional en el desenlace pictórico. Al mismo tiempo las obras Merge Rojo (2015), Merge Azul (2015), Merge Amarillo (2015) y Merge Verde (2015), tríptico realizado a través de la apelación de crayones, nos deja señalado de manera sublime cómo aún dentro de la “armonía” existe una gran disparidad.

Recorrido con el artista en el que se le permitió tocar algunas piezas a los participantes
Recorrido con el artista en el cual se le permitió a los participantes tocar algunas piezas.

Merge haciendo referencia a la transformación y fusión de materiales no convencionales, como los son crayones, pintura comercial y residuo de goma de borrar, alude a la conciencia ecológica y al no dejar de ser, en cierto modo, lo que fuimos. Al tiempo que entabla, una narrativa con todo el que la observa y se relaciona con ella. A través de sus llamativos colores, dimensiones y texturas nos abre paso a re-hacer, re-construir y re-inventar la significación y motivo original que dirigió la creación del diseño de cada una de las piezas.

Allá (detalle), 2015 Óleo sobre lienzo
Allá (detalle), 2015
Óleo sobre lienzo

Por medio de cada una de ellas se observan las ansias de Cruz Corchado en experimentar no tan solo con el medio, sino también con la experiencia relacional del espectador. Tan es así, que nos permite ser protagonistas y partes del escenario mediante obras como Corteza (2013), situándonos en el lugar que le proporcionó los retazos de pintura comercial que visten su fusión pictórica. Así mismo, durante la apertura de la exposición el pasado 3 de febrero, mediante la entrega de crayones y gomas de borrar, materiales con los cuales fueron concebidas las piezas Erase (2015) y Merge 1 (2015). Una exposición que trasciende parámetros, tradiciones, y formatos, que se presta al mismo tiempo para la interacción poco usual. Haciendo de la muestra una muy atractiva a los sentidos y despertando el más profundo estado de auto reflexión, que hace de la fusión y la contemporaneidad una bomba de tiempo para el deleite del delimitado recorrido en el restante tradicionalismo del espacio que la custodia.

 

 

 

 

 

Por: Karina García