Invasión dentro de la invasión

Cuando te invitan a una exposición en Paseo Caribe, la reacción es una mezcla confusa, entre el bagaje histórico que todos llevamos y el interés de ver qué posiblemente se podría exponer en este espacio que es una especie de burbuja. Sabemos que existe, pero pocos hemos estado presentes en el lugar; incluso yendo con una visión un poco vendada y con un poco de resistencia. Pero, los tres artistas emergentes que allí exponen actualmente, logran transportarte a otro espacio con materiales conocidos en el diario vivir, quitando vendas de lo antes pensado. Al entrar al espacio, se puede ver la relación entre la exhibición y el lugar donde se exhibe sin ser tampoco un fin, sino parte de un proceso de creación.

Frente: Sin título, por ángel Borroto. Fondo: dos obras Sin título, por Niko Cacho
Frente: Sin título, por Angel Borroto. Fondo: dos obras Sin título, por Niko Cacho

Así es como, entre las paredes de lujo y seriedad de Paseo Caribe, entramos a un espacio que resume mejor nuestro entorno matérico. Claramente hay una reflexión sobre el espacio, un cuestionamiento de cómo vemos los materiales cotidianos, transportándolos a una sala de exhibición y ofreciéndonos sensaciones táctiles. En los trabajos en general hay una relación implícita de apropiación a través de los materiales reciclados encontrados en nuestro alrededor, sensación de ruptura o creación, el interés de respetar la materia en sí misma y la importancia del proceso de producción de la obra más allá de su fin.

“Impersonal se” abrió sus puertas el 9 de septiembre de 2016, pero el martes, 20 de septiembre de 2016, tuve la oportunidad de dialogar con los artistas. Las piezas se exhiben en lo que originalmente es el taller de Tom Christopher. Este artista, al solo utilizar un rincón del taller, ofrece generosamente el espacio a los estudiantes. Lo cual crea un contraste interesante entre el rincón del taller del artista y su visión de los puertorriqueños, con las piezas expuestas por Thomas González, Niko Cacho y Ángel Borroto. En nuestro diálogo, pude presenciar que cada artista tiene su propio método y propuesta de trabajo, sin perder la conexión entre las piezas. Este enlace es favorecido por el método de colaboración que tienen los artistas unos con otros. Como parte del concepto de colaboración, los artistas decidieron no presentar fichas técnicas que identificaran el trabajo de cada uno, pero una vez se conocen sus propuestas individuales, es claro qué trabajo corresponde a cuál de los artistas emergentes.

Izquierda: Sin título, por Thomás González. Derecha: Sin título, por Niko Cacho
Izquierda: Sin título, por Thomás González. Derecha: Sin título, por Niko Cacho

En el trabajo de Thomas González, puedes encontrar una nueva identidad y una re-contextualización para el desecho. Más allá de eso, hay una información interesante que trasciende el desecho en sí: la curiosidad del artista por aquel objeto abandonado, que representa el consumismo y a la vez lo presenta en un espacio que se encuentra escondido entre las paredes del mismo. Como muy bien describió el artista en el diálogo, es una invasión dentro de la invasión. En su proceso de creación, presenta una noción de que el material ya tiene una información y de ahí comienza una conversación entre humano y materia, dándole paso a un proceso de quitar y añadir para que surja el nacimiento del concepto de la pieza.

En las piezas de Ángel Borroto, hay una impresión de amontonamiento. Presenta una recopilación de trabajos que han ido evolucionando, pero no de forma lineal, sino que se han ido conectando unos con otros o que se ha replanteado la posibilidad de trabajos ya realizados. Según la curaduría de la exhibición, hay una posible lectura en la que los trabajos se van abstrayendo desde lo figurativo, transformándose en un interés por la materia, pero aún emitiendo la sensación de amontonamiento en sus piezas tridimensionales, hasta llegar a su pieza de mayor escala bidimensional, que emite una sensación de ruptura.

Sin título, por ángel Borroto y Niko Cacho
Sin título, por ángel Borroto y Niko Cacho

En las piezas de Niko Cacho, hay una unión entre las formas orgánicas -como el espiral-, la materia y su significado, y su proceso de creación de las piezas. Niko trabaja utilizando el barro como materia protagónica, representando el origen de la vida y las sábanas como origen de creación e intimidad. Intencionalmente, en sus pinturas bidimensionales utiliza la tierra fértil para darle comienzo al proceso creativo de sus obras y luego, va añadiendo la árida, simulando el ciclo de vida. Hay una intención de dejar al material ser -más allá de obligarlo a ser- en las sábanas colgantes que ondean y ellas mismas definen su forma orgánica, siendo Niko un instrumento o facilitadora para que puedan ser.

Es un ejercicio interesante percibir la exhibición, según nuestro propio criterio y luego, tener la oportunidad de dialogar nuestros pensamientos con los artistas. Como parte final del proyecto titulado “Open Studio”, ella y ellos estuvieron el viernes, 30 de septiembre de 6:30pm a 9:00pm por última vez, en donde se expusieron las piezas en Paseo Caribe.

Izquierda Fondo: Sin título, por Angel Borroto y Niko Caho. Colgando: Sin título, por Niko Cacho. Derecha: Sin título, por Angel Borroto
Izquierda Fondo: Sin título, por Angel Borroto y Niko Caho. Colgando: Sin título, por Niko Cacho. Derecha: Sin título, por Angel Borroto

Por: Natalia María Centeno López

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