Escombros de Diane Sánchez

El cuarto huele a pintura. La Galería 209 del Departamento de Bellas Artes fue el centro de reunión de muchos, el miércoles 30 de septiembre, que se acercaron a ver la exhibición Escombros en ese espacio de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Esa caja de cuatro muros blancos que denominamos “galería” acoge materiales que son escombros, o vestigios convertidos en la base de la obra de la artista Diane Sánchez. El propósito de la artista es crear principalmente pinturas a partir de los restos, de los escombros y la “basura” de la cimentación de diversas obras. La posibilidad de convertir restos descartados en materia prima para crear y reconstruir irónicamente, fue el motor de la artista para dar comienzo a su obra.

Detalle de la obra Retazos
Detalle de la obra Retazos

La sala queda atravesada con una frontera de tiras de lienzo pintadas que ofrecen, y casi imponen, una mirada diferente a la sala de exhibición. La mirada del espectador, e incluso el recorrido, cambia por completo su dirección tradicional de caminar en forma de circular de pared en pared. Retazos es una instalación que capta al espectador por completo, y permite el paseo de la mirada que baja al piso y luego atraviesa la sala diagonalmente. “Llevar la pintura a un nivel diferente al del bastidor” es uno de los propósitos que confiesa la artista quien cursa su último año en la Universidad de Puerto Rico en la concentración de pintura. Esta misma intención se puede apreciar a lo largo de su exhibición y en varias piezas donde Sánchez pretende llevar el medio de la pintura a un lugar tridimensional y poco tradicional.

Detalle de la obra Residual
Detalle de la obra Residual

Otra línea que define el espacio se encuentra en la pared. Pequeñas grapas cuyo uso único común es fijar el lienzo al bastidor, le brinda existencia a la obra Residual. La artista le dio otro uso y otro significado a este objeto, inspirada en parte por el excedente de este material que ya no se usaría más. Grapas agarradas de brazo en brazo y perfectamente fijadas en la pared crean un ángulo recto que da inicio en una pared y se extiende hasta la próxima obra, casi marcando un camino a seguir entre ellas. Que los materiales de arte sean costosos y contar con un excedente tan grande de un material cuyo destino era convertirse en residuo, encausó la idea del rescate por parte de la artista que transforma el objeto cotidiano en una pieza de su muestra.

Un certificado que afirme que puede pintar es una clara crítica a la obtención del título universitario en arte en general. Reafirmar: Certifico que puedo pintar de Lala Juana es el título de la apropiación de la obra de Lala Juana, cuyo certificado imprimió en yeso y quebrantó con el propósito de que el público caminara sobre él. Sánchez se apropia de esta obra y la reafirma, repitiendo la intención de Lala Juana convertida en residuo (pues la instalación de Lala Juana contemplaba que el público pisara y destruyera las placas de yeso como única manera de cruzar de una sala a otra). Repetir un discurso es identificarse con él, y de la misma manera que la artista lo re-interpreta, los espectadores se re-identifican desde otra perspectiva. El hecho de que la Lala Juana haya se graduado ya de dicho departamento y que Diane Sánchez se graduará este próximo mayo, da mucho peso al significado de esta pieza, donde el diploma de la Universidad de Puerto Rico se puede identificar aun cuando la impresión está quebrada.

Detalle de la obra Reafirmar: Certifico que puedo pintar de Lala Juana
Detalle de la obra Reafirmar: Certifico que puedo pintar de Lala Juana

La exhibición concluye con una instalación titulada Silente, donde el silencio y el espacio son protagonistas. Una luz que no ilumina a ningún lienzo, un cuarto apartado del resto de la exhibición y la búsqueda de obras que se concentran en el zócalo y en las paredes, pasando desapercibidas ante los ojos que no buscan con detenimiento y crea una “frustración del ojo” como afirma la artista. Según nos dijo la artista parte su propósito es “transformar la pintura en arquitectura y la arquitectura a la pintura”, creando así una obra en la cual el espacio y el medio se complementan. Pues esta piensa que “…el espacio aparente no existe. Aún en espacios abandonados o apartados hay intencionalidad.”

El espacio sigue oliendo a pintura, los cuatro muros blancos siguen siendo los mismos, pero la transformación del espacio es evidente. Desde el inicio, Escombros reta la mirada y el recorrido del artista, logrando sacar al público del círculo tradicional de las galerías. Diane Sánchez logra comunicar mucho con los restos y retazos de materiales a punto del desecho, dándoles un nuevo espacio, una nueva función y la conversión al espacio de exhibición. Escombros concluye su presentación el miércoles 11 de octubre con un recorrido por parte de la artista.

Vista interior de la obra Silente
Vista interior de la obra Silente

Por Clara Isabel Díaz

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