El otro libro

El pasado 25 de enero, la Galería 209 del Departamento de Bellas Artes de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, comenzó el año con un proyecto elaborado por Magagia, grupo compuesto de estudiantes de la Maestría en Gestión y Administración Cultural que cuenta con el apoyo del Dr. Elidio La Torre Lagares. Con este trabajo comienzan su travesía de estructurar sus estudios de una forma divertida, y organizar actividades extracurriculares que aporten a los mismos. El Otro Libro es una exposición compuesta por más de 15 piezas que ha transformado el espacio de un modo desigual dedicado al libro artístico, artesanal y experimental.

Al abrir las puertas de la 209, el visitante jamás imaginaria lo que podría encontrar dentro de esas cuatro paredes. De inicio a fin, el espectador se sumerge en un mundo lleno de historias, vivencias, sueños y tristezas el cual nos recibe con un texto escrito por Tania G. Díaz Camacho, donde expone una idea en sí filosófica sobre el arte del libro. Una vez entre las piezas, a simple vista, se aprecia cómo la exhibición no es tradicional. La libertad de seguir lo que las manos desean ver y los ojos tocar es lo que guía el recorrido en esta muestra. Además, se da una interacción directa con la obra, ofreciéndole a la persona sentir con detenimiento y cuidado la creación. Ejemplo de ello: Semilla (2016) de Jordy Medina. Medina invita al espectador a explorar las posibilidades de la creación y conocimiento por medio de materiales como el cartón, la tela, la corteza y la hoja de plátano acompañándola con un microscopio. La interpretación, los recuerdos y la imaginación comienzan a emerger de una manera desbocada. La percepción del libro tradicional, esas hojas unidas por una hebra protegidas a la vez por unas cubiertas rígidas, queda atrás para apreciar ejemplares de formatos, dimensiones, formas, tonos y materiales que provienen de distintos caminos para conformar lo que allí pueden ver.

"Esta noche he pasado" (2003), de Raquel Quijano Feliciano.
Esta noche he pasado” (2003), de Raquel Quijano Feliciano.

Mencioné que no existe un trayecto específico que seguir, sin embargo hay obras que simplemente no pueden pasar desapercibidas. Ya sea por la pequeña reunión que se da a su entorno -esperando que alguien pase cautelosamente sus páginas- o por su gran formato, una de estas lo es Esta noche he pasado (2003), de Raquel Quijano Feliciano. Impreso en EL Polvorín de la Escuela de Artes Plásticas de Puerto Rico, con encuadernación tipo acordeón, el libro cuenta con ilustraciones originales trabajadas en xilografía presentadas en gran formato con la técnica del “pop up” y un texto en tipografía digital transferido a fotoserigrafía. Quijano nos presenta por medio de líneas sutiles y detalladas uno de los poemas del puertorriqueño Luis Pales Matos.

"A Woodcut Type Book” (2015), de Javier Maldonado.
“A Woodcut Type Book” (2015), de Javier Maldonado.

Por otro lado, se encuentra “A Woodcut Type Book” (2015). El artista, Javier Maldonado, presenta dos retazos de madera tallados y entintados como la técnica de xilografía y unidos por una bisagra  de forma que puedan abrir y cerrar. Con esta pieza, Maldonado pretende resaltar la importancia de las planchas grabadas en la historia de Puerto Rico al momento de realizar un libro. Es por eso que, como nos indica la ficha técnica, “la matriz del grabado se convierte en sí misma en portada, páginas y contraportadas del libro.

Podría continuar hablando de cada obra, que desde el punto de vista personal, me transportaron a mi infancia. Por ejemplo, la pieza de Rosenda Álvarez Faro y Antonio Guerra González basada en El Principito del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry, me llevó a los momentos cuando mis oídos solo prestaban atención esperando esas historias maravillosas que me narraban mis padres antes de que las luces de mi habitación se extinguieran. Pero debo resaltar la labor y la dedicación que se le brindo a la exhibición.

La posición de cada obra, la limpieza del espacio y hasta la explicación de cada pieza son aspectos que hacen de este recorrido uno único. El otro libro incita a la lectura, a la aproximación a esas hojas llenas de color, signos y líneas que puede en algún momento se hayan dejado olvidadas, a la creación de vivencias que pueden ser contadas con solo una hoja y un color y lo más importante, valorar este arte.

Exposición: El otro libro
Exposición: El otro libro

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Durante la semana de la exposición se realizaron diferentes actividades, entre ellas recorridos y talleres. El otro libro cerró sus puertas el 8 de febrero, pero es seguro que las historias contadas allí en esos muros nunca las olvidaran.

Por: Marimar Bracero

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