Arte y Censura: Men in Suits

La palabra censura más que una prohibición al saber, es una invitación para nuestra curiosidad a querer conocer aquello prohibido. De hecho, para algunas personas esta restricción puede ser la antagonista que suprime sus derechos, pero para otras es su amiga que los protege y los defiende. Hoy, resuena en ella el rugido de los manifestantes que rechazando la realidad socioeconómica del país, fueron provocados el 1 de marzo, y en efecto se enfrentaron a la censura cara a cara. Una lucha por lo que se cree ser correcto de parte de ambos lados, y en su presencia, el mundo se torna blanco y negro, sin espacio para la gris ambigüedad. De la misma manera, tuvo que enfrentar la censura el joven artista y estudiante de Bellas Artes Joseph López Hidalgo con su exhibición titulada  Men in Suits en  la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

Colección Men in Suits, por Joseph López Hidalgo

En este caso en particular, califico lo sucedido como uno lamentable. La restricción de este evento fue una secuela de las inmutables circunstancias donde ocurrieron los hechos. Men in Suits, consta de 16 fotografías de individuos que se encuentran en su desplazamiento habitual, hacia su burbuja de La Milla de Oro en la zona bancaria de Hato Rey. De esta manera, es un proyecto fotográfico de índole político y social, específicamente clasista. Su tema inicial es el hombre en traje como símbolo de poder y opresión. Según el artista: “el traje en sí mismo establece un alto estatus social, una connotación de liderazgo y un signo de superioridad ante la  clase trabajadora”.

El artista al exponerse ante estos sujetos, acercándose y en cierta medida arriesgándose para fotografiarles desde muy cerca, desafió la falsa verdad de que esta área pública es un espacio de exclusividad. Los hombres en traje se dejan percibir como marionetas de sus funciones laborales, en su contorno compuesto por edificaciones de cristal y concreto. Notablemente asumen la actitud de ser dueños de este espacio público, más ni tan siquiera se asemejan a serlo. Vemos las expresiones confundidas e incómodas de estos individuos que miran directamente a su observador y, en efecto, el espectador logra sentir algo aproximado a una victoria. Es como si los hubiesen capturado en una trampa y alcanzasen un “Game Over”.

Una de las imágenes retrata un grupo de hombres jóvenes encorbatados saliendo de un edificio. En el centro de la imagen, al fondo, otro joven camina distraído con su celular. En segundo plano vemos dos charlando entre sonrisas, desapercibidos ante la cámara que los detuvo en ese instante, del cual podemos ver y concluir distintas cosas. En la sonrisa de estos hombres escucho el eco de mis compañeros de la escuela superior. Hijos de abogados o doctores, que deseaban seguir los mismos pasos que sus padres. Su lenguaje corporal relata la comodidad en la que por fin se encuentran tras noches de estudio y “jangueo” como estudiantes universitarios. Como queriendo decir: “por fin con un trabajo fijo en ‘La “gran” Milla de Oro”.

Colección Men in Suits, por Joseph López Hidalgo

Asimismo, la aparente conversación resuena en mi memoria a las que tanto escuche en la escuela superior sobre sus fines de semana en el yate, la comida que degustaron, el alcohol que bebieron y las alocadas experiencias que tuvieron. Todo esto me conduce a deducir que han asumido esta actitud por este espacio en donde se encuentran y han creado una identidad poco original de superioridad copiada de aquellos antes de ellos. El evidente sentido de invisibilidad del fotógrafo ante los ojos de ellos se traspasa al espectador. La confrontación llega a un punto donde deja de ser entre el fotógrafo y el fotografiado. La misma se torna interna, entre ese sentido de comodidad en la invisibilidad, y el sentimiento de complicidad, de también ser visto como en las otras fotografías presentadas en la exposición.

Colección Men in Suits, por Joseph López Hidalgo

La justificación de la censura viene al caso dado a que el espacio de exhibición se encuentra dentro del recinto de la Universidad de Puerto Rico, una universidad del Estado. Donde sería irreprochable favorecer y patrocinar un proyecto de esta índole política que desafía el sistema político-social, y que a su vez expone las caras de individuos sin permiso alguno. Nos encontramos entonces en un conflicto ético, pues la universidad como institución gubernamental que recibe fondos públicos se tiene que atener a las políticas del gobierno. Pudiese ser el caso que uno de los “men in suits” se entere de esta exhibición y someta una queja que pueda escalar legalmente.

Más allá de este percance, es evidente que el joven artista se mostrase encaminado a formar parte del grupo artístico contemporáneo puertorriqueño que toca temas políticos y sociales relevantes al Puerto Rico de hoy. Como dicen coloquialmente, “todo mal viene para bien”. Es notable que este evento, aunque limitante, podría llamar mucho la atención y curiosidad si fuese el artista a mostrar su proyecto en otro lugar de exhibición, donde no habrá espacio para conflictos de ningún tipo. Dadas las circunstancias actuales del país y la Universidad de Puerto Rico, espero ver más del trabajo artístico de Joseph y que en efecto se mantenga abierto el diálogo sobre la censura en el arte.

 

Por: Angélica Hernández Ramos

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