MUSICA
BIOGRAFIA DE AUGUSTO RODRIGUEZ
Por Nélida Muñoz de Frontera, 2003 (basado en las memorias de los exalumnos de A.R.)
Augusto Rodríguez Amador fue fundador y director del Coro de la Universidad de Puerto Rico durante treinta y dos años. La presencia del maestro es evidente en el Centenario de la Universidad, como dedicado y excelente servidor público que brindó, desde la cátedra universitaria, lo mejor de su talento. No se imaginaba él que en su esforzada y diaria siembra de notas y ritmos quedarían raíces tan profundas en el alma de los que entonces fueran sus estudiantes.
La Universidad nació en Fajardo, el 12 de marzo de 1903 y Augusto en San Juan, el 9 de febrero de 1904, por lo que se están celebrando dos centenarios simultáneamente. Ambos en el primer centro de educación universitaria. La identificación entre la Universidad y Augusto surgió cuando él tenía diecinueve años (1923) y comenzó estudios de premédica. Pero, como su vocación era la música, habiendo sido discípulo de Doña Elisa Tavárez (1923-1932), se preparó en Harvard y en el Conservatorio de Música de Nueva Inglaterra. Regresó a la Universidad de Puerto Rico para reanudar su vida universitaria en 1934, esta vez como instructor de música.
Su hogar fue el Recinto de Río Piedras y su casa la Glorieta Fabián, inaugurada en 1928 como lugar abierto de reunión para hombres y luego cerrada para los cursos de música. Cuando Augusto se inició en la cátedra, la profesora de mayor rango en música era Monserrate Deliz (1927-1943), quien había fundado un Glee Club (1933). Al ver la imperiosa necesidad de formalizar la disciplina del canto coral, Augusto reunió sus primeros jóvenes y fundó el Coro de la Universidad (1936) a la edad de treinta y dos años. Lo dirigiría ese mismo número de años.
Era la época de la depresión, pero en la glorieta se cantaba. El Dr. Francisco O´Neill, entonces un joven estudiante que asistía a la glorieta, recuerda que junto a él se sentaba un “mozalbete desgarbado” conocido como un “adolescente incorregible”. Estaba “embebido, con una expresión de frenesí, arrobado ante la magnificencia de la obra en cuya interpretación participaba”, pues en la glorieta no solamente se cantaba, se fraguaban los hombres y mujeres del mañana.
El Coro estrenó el Himno al Alma Mater, compuesto por Augusto en 1937. Su letra es del que sería el futuro dramaturgo Francisco Arriví, uno de los primeros veinticuatro coralistas. Todavía hoy honra a la Universidad anunciando juventud, amor y libertad. El Coro le cantó al apesadumbrado jíbaro en Los carreteros de Rafael Hernández y también cantó al preso y al enfermo con sus conciertos en penitenciarías y hospitales como el Hospital Estatal de Psiquiatría y Hospital de Tuberculosis.
El Coro cantó en el Teatro luego de su fundación (1941) y siguió cantando cuando se fragmentó la Facultad de Artes y Ciencias (1943) de la que surgen los colegios de Humanidades, Ciencias Sociales, Ciencias Naturales y Estudios Generales. Mientras el mundo se destruía en la Segunda Guerra Mundial, Augusto construía. Le cantaba a Puerto Rico, a América Latina y a Europa; le cantaba a los negros y a los judíos. Augusto traía paz y estrechaba almas con el lenguaje universal de la música, sabiendo que entre diferencias, sólo hay un Creador.
Se están celebrando dos centenarios: el del desarrollo interno de la Universidad y el la proyección externa de nuestra obra. Hoy contamos con más de un Recinto, con varios coros y con prestigio internacional. Esa proyección, dentro y fuera del país, en gran parte se la debemos a Augusto Rodríguez, quien en 1949 comenzó sus viajes al exterior. Primero visitó Washington, D.C. y Nueva York, dejando una luminosa estela de excelencia, compromiso y puertorriqueñidad. Los viajes subsiguientes, a Haití, Perú, Colombia, República Dominicana y Venezuela, entre otros, también nos dieron a conocer y pusieron en alto nuestro nombre.
En plena Guerra Fría el Coro cantó en inglés, ruso, hebreo, latín, lenguas romances (español, francés, portugués, italiano), creole, vasco y gallego. Cantó música religiosa (católica, protestante y judía), madrigales, lamentos esclavos, serenatas, milongas, baladas y villancicos, entre muchos otros géneros musicales. Siempre cantó a capella y, más allá de eso, interpretó el decir y sentir de muchas culturas.
Los relatos de sus triunfos nos deleitan con orgullo, particularmente el de la Primera Competencia Internacional de Coros en 1965, año de la fundación del Departamento de Música en la Facultad de Humanidades, cuando las banderas de Puerto Rico y la Universidad se desplegaron frente a los coros de Suecia, Inglaterra, Yugoslavia, Japón, Argentina, Francia, Alemania, Portugal, España, Chile, Venezuela y Estados Unidos. Esa participación en el Lincoln Center de Nueva York fue escuchada con gran satisfacción por un ex-discípulo, el bajo Justino Díaz, ya un destacado intérprete de música operática. Augusto le dijo a su coro antes de comenzar:
Esta noche hay que cantar para estremecer al mundo. El planeta está representado aquí…Hay que dejar constancia de que Puerto Rico es gestación de hombres libres y creadores que tienen mucho que aportar…Vibren y sientan a Puerto Rico vibrar en sus venas y en sus corazones. Dios los bendiga. (ponencia de Francisco O´Neill, s.f.).
Augusto Rodríguez se retiró de la cátedra en 1970 y ya no se encuentra físicamente entre nosotros, pues falleció en San Juan el 5 de enero de 1993. La institución lo reconoció en vida al otorgarle dos merecidas distinciones: Profesor Emeritus y Doctor Honoris Causa (1984).
Lo que más impacta es que sigue siendo reconocido diariamente a través de los directores de coro de la institución, que siguen su ejemplo y laboran con determinación para seguir iluminando el camino. Ellos son: Juan Irizarry (Aguadilla), Jorge L. Muñiz (Arecibo), Fernando Díaz Zayas (Bayamón), David Franco (Carolina), Amílcar Rivera (Cayey), Amarilis Pagán (Ciencias Médicas), Ismael Fonseca (Humacao), Claudina Brinn (Mayagüez) Marilucy Rodríguez (Ponce), Carmen Acevedo Lucío (Coro Concierto y Coro UPR, Río Piedras) y Gadiel Gómez (Utuado). También es reconocido por el Coro de Exalumnos UPR Augusto Rodríguez dirigido por Norman Veve.
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