Bandera de Burkina Faso

Uagadugú, Burkina Faso 2004

por Sheila Betancourt, FRAN 4148, enero de 2007

La conferencia de Uagadugú, Burkina Faso se celebró del 26 al 27 de noviembre de 2004. Abarcó como tema principal a la francofonía como espacio solidario para un desarrollo sustentable.

Movilizar la solidaridad francófona para un desarrollo sustentable.

Sobre este tema se destacó la solidaridad, los derechos de las mujeres, el enfoque en la juventud y se establecieron los cinco pilares que aportan al esfuerzo:

  1. La gestión sana de recursos naturales
  2. El progreso económico inclusivo y contenido
  3. El desarrollo social con vista a la educación y formación. La tolerancia forma parte de este pilar también
  4. Las garantías de una democracia, Estado de derecho y de todos los ciudadanos
  5. La apertura, la promoción y la preservación de la diversidad cultural y lingüística

Promoción del país y la seguridad, condiciones esenciales del desarrollo durable

Aquí se tocó el apoyo a las medidas que ayuden a controlar los problemas sociales a nivel internacional como la venta de drogas, armas y trata de personas, el crimen organizado y el terrorismo, la eliminación de minas antipersonales, los derechos de las mujeres, el derecho a la autodeterminación de los pueblos invadidos por otros, el financiamiento inmediato a los países en transición o en crisis y otros asuntos generales que comparte el plano mundial.

La crisis en el mundo.

Mapa de Burkina FasoLa conferencia tomó la palabra en lo que respecta a los problemas de casos específicos. En el Medio Oriente, apoyó las elecciones para los territorios palestinos y expresó su consternación por la dispersión de armas masivas en virtud de la consolidación de los países implicados y de la seguridad internacional. Con respecto a Irak, tomó un espacio para defender su integridad territorial con el restablecimiento de su plena soberanía y de sus recursos naturales. La discusión se trasladó a Haití cuando demandó la consolidación de su democracia, de su estado de derecho, de sus elecciones y de su estabilidad. Finalmente, las declaraciones se dirigieron hacia los asuntos que conciernen al continente africano. De este modo, manifestó su preocupación frente a las cuestiones siguientes: dio especial énfasis a Costa de Marfil, país miembro que sufre, para el año de la conferencia, de inestabilidad política y violaciones a los derechos humanos, la garantía democrática para Guinea Bissau, Santo Tomás y Príncipe y Guinea Ecuatorial, la soberanía, integridad territorial e independencia de la República Democrática del Congo y de los demás Estados de la región de los Grandes Lagos y los episodios violentos en la crisis de Darfur.

Por otra parte, alentó a la República Centroafricana para que continuase apropiadamente el proceso de elecciones presidenciales y legislativas durante el periodo de transición. También, felicitó los resultados de las Conferencias que dieron Yibutí y Kenya. Ellas propiciaron el ambiente adecuado para restablecer el diálogo y restaurar la paz en Somalia.

En lo que atañe a la política de la OIF, esta reunión añadió en su esquema, la Convención de la UNESCO sobre la diversidad de las expresiones culturales para el año 2005. Es la primera organización en promover la diversidad cultural. La noticia tuvo un acogimiento notable en la prensa internacional.

En lo que respectó a las resoluciones, se tomó cartas en el asunto sobre Costa de Marfil, el Medio Oriente, la libertad de prensa y lo concerniente al socorro a los países menos avanzados en el dominio de la diversidad cultural.

Del mismo modo, nuevos miembros a la organización fueron bienvenidos: Grecia y Andorra. Mientras que Armenia, Austria, Croacia, Georgia y Hungría se admitieron como observadores.

La conciencia de los intereses internacionales, la especial atención que las conferencias le brindan a los países africanos y las denuncias que se mantienen en constancia frente a todas las declaraciones, hacen que las cumbres conformen un intento estable con el fin de aminorar las dificultades que enfrentan los países miembros, a la vez que promueven su lengua. Al parecer, poco a poco se va fomentando una organización de intereses políticos que no se desvincula de la pluralidad de los valores culturales. Así, se busca la estabilidad de las sociedades implicadas por medio de muchos factores. Entre estos, una política saludable y duradera que no se aparta de los reconocimientos culturales.