Suiza

por Sheila Betancourt, FRAN 4148, enero de 2007

Datos demolingüísticos de Suiza
País o región Confederatio Helvetica
Capital Berna
Superficie 41.290 km2
Región del mundo Europa
Lenguas oficiales Alemánico, italiano y francés
Status del francés Cooficial
Fiestas nacionales 1 de agosto
Moneda Franco suizo
Fecha de adhesión febrero de 1996
Status Estado miembro
Sitio web oficial http://www.parliament.ch

La Confederación Suiza

Suiza es un pequeño país europeo mediado por un constante e intenso bombardeo de culturas: al norte colinda con Alemania, al sur con Italia, al este con Austria y el principado de Liechtenstein; también comparte frontera, al oeste, con la influyente Francia. Es esta cercanía a grandes potencias culturales (como Alemania, Italia y Francia) lo que hacen de Suiza un país tan complejo.

Suiza tiene un sistema de gobierno que se puede clasificar como una democracia directa. Su nombre oficial es la Confederatio Helvetica, mas este no alude a su constitución política, sino que responde a una connotación histórica. Suiza nació como un estado confederado en el lejano año de 1291, mas en 1848 evolucionó a un estado federal. La federación de Suiza esta dividida en 26 cantones; los cuales son estados con constituciones propias que gozan de cierta autonomía respecto al poder central. Incluso, algunas veces actúan como estados independientes. Algunos de los cantones más conocidos son Zurich y Berna, la capital.

El lenguaje

Son cuatro las lenguas nacionales de Suiza: el francés, el italiano, el alemán y el romanche (un idioma romance que es hablado solo por un 0.5% del total de la población mayormente concentrada en las montañas). Mientras el romanche es una lengua nacional suiza, únicamente el francés, el alemán y el italiano son lenguas oficiales. Esta distinción puede llegar a ser un poco ambigua. Las tres principales lenguas son consideradas lenguas oficiales y solo el romanche es lengua nacional; ante la ley, tales idiomas aparentan tener igualdad. En las leyes federales respecto al lenguaje, más específicamente en el artículo seis (6) de la sección dos (2) podemos ver tanto esta aparente igualdad como la distinción entre idiomas:

Sección 2, Artículo 6
Elección de lengua
1) Quienquiera que se dirija a las autoridades puede hacerlo en la lengua oficial de su elección.
2) Las autoridades contestarán en la lengua oficial usada por el interlocutor...
3) Las personas de lengua romanche pueden solicitar a la Confederación en un idioma o en rumantsch grischun (romanche). La Confederación contestará en rumantsch grischun."

Como podemos apreciar en la cita, no existe diferencia en el trato respecto al lenguaje. Sin embargo, podemos constatar que sí existe una diferencia palpable entre el romanche y las demás lenguas; de no ser así no existiría una necesidad por el inciso numero tres (3).

Para comenzar a comprender la complejidad lingüística de Suiza, debemos recordar que el multilingüismo no es solamente un asunto que se limita al idioma. Cada lengua trae consigo su cultura del origen. Para organizar el plurilingüismo, cada cantón redactó en su constitución el idioma (o los idiomas oficiales) de su gobierno.

Usualmente los cantones monolingües no poseen leyes lingüísticas. Las excepciones a la regla son los cantones de Neuchâtel y de Jura. Este último es un caso muy interesante, pues fue el último cantón en hacerse parte de la Confederación. Anteriormente, era parte de la capital Berna. Se trata de un cantón bilingüe (alemán-francés). Jura siempre fue una zona francófona, dado que Berna siempre se caracterizó por su mayoría alemana, los habitantes de Jura sintieron cierto discrimen. Luego de varias décadas de lucha separatista, en 1979 se llevó a cabo una votación en la cual se decidió la división definitiva de la capital. Jura es un ejemplo más de cómo el lenguaje es causa de reflexiones que van más allá del idioma. Analizando más a fondo el caso del francés en Suiza, nos daremos cuenta de las diversas situaciones por las que atraviesa una nación plurilingüe.

El francés

El 20.4% de la población suiza habla francés. Dicha población se concentra mayormente en el oeste. Ginebra, Jura, Neuchâtel y Vaud son los cuatro (4) cantones suizos que tienen como lengua oficial al francés. Berna, Valais y Fribuourg son cantones bilingües en los cuales se comunican en francés y en alemán; siendo este último al que se le otorga mayor prioridad. La mayoría de los casos en que confligen lenguas, una siempre va a intentar predominar sobre la otra, es justamente esto lo que crea un conflicto lingüístico en la Confederación.

Existen dos concepciones erróneas sobre los suizos y su habla: la primera, que todos los habitantes son diestros en todas las lenguas nacionales; y la segunda, que existe armonía respecto a las lenguas. La primera es totalmente falsa. No puede pretenderse que todos los suizos hablen cuatro lenguas; ya que, como hemos explicado anteriormente, la distribución de los idiomas es territorial. Generalmente, los suizos hablan su lengua "regional" y una segunda lengua nacional. Respecto a la segunda, es un tema para analizar con mucho cuidado, pues, en el contexto suizo, provoca un intenso debate.

La realidad es que existe una confrontación entre los suizos referente al lenguaje. En especial entre las dos lenguas principales. El francés y el alemán son causa de una gran división entre los suizos hablantes de las respectivas lenguas. Es decir, los francohablantes, que a su vez adoptan la cultura francesa; y los que hablan alemán, germanos en cultura, se encuentran en conflicto respecto a cuál debe ser la lengua que predomine. La división es tal, que se ha adoptado el término Röstigraben para designar la frontera imaginaria entre ambos idiomas, lo que puede ser indicio de una gran rivalidad.

Los francohablantes señalan que son discriminados por los alemanes y que éstos, tampoco otorgan el lugar que merece el francés; ya sea en asuntos oficiales o en la educación. En el sistema de educación podemos apreciar este conflicto. En las escuelas suizas se enseña la lengua oficial del cantón, más una segunda lengua. Por ejemplo, en los cantones alemanes se enseña a los estudiantes el francés, luego que cumplen los nueve años de edad. En Ticino, cantón italiano, se enseña alemán, inglés y francés. Mas en este cantón en específico, los niños pueden abandonar el francés tan pronto comiencen a aprender inglés. Ello, resta importancia a la lengua gala ante un idioma extranjero y la eterna legua rival dentro de Suiza, el alemán.

Precisamente, es este tipo de acciones lo que provoca un malestar en los suizos francohablantes: su lengua ha sido desplazada incluso por una que no es ni oficial ni nacional de la Confederación. Los franceses denuncian el apoyo de los alemanes al intentar introducir de una manera forzada la lengua inglesa a la vida suiza.

El francés ante la amenaza del inglés

Es muy cierto que el inglés es un idioma sumamente necesario para el desarrollo de cualquier individuo, ya que se ha convertido en la lingua franca y goza de un gran prestigio a nivel internacional. Además, es la lengua de la tecnología y la economía; ser diestros en el mismo es una gran ventaja ya que es una lengua necesaria. Los suizos francohablantes no niegan lo anterior, pero temen por el desplazamiento de su lengua. Más aún, por la cultura que la misma conlleva; en este caso, la americana. Así, se habla también en Suiza de la americanización que (desde el punto de vista de los suizos francófonos) los que se germanohablantes han vehiculado.

En Zurich se suscitó una gran controversia debido a que el ministro de educación anunció en el año 2000 las intenciones de sustituir la enseñanza del francés por la lengua inglesa en las escuelas de este cantón. El argumento principal fue la utilidad del idioma sugerido a nivel mundial. Los francohablantes percibieron este anuncio como una afrenta y una amenaza a la unidad de los suizos. Se teme por la americanización de Suiza y la pérdida de identidad; mas es valido que nos preguntemos, ¿existe tal cosa como una identidad suiza?

La identidad suiza

El asunto del lenguaje es vital en el debate sobre la identidad suiza. Debe ser confuso el definir lo que es suizo cuando aparenta ser sólo un compendio de las grandes culturas europeas. Mas los suizos argumentan que es ese mismo flujo de culturas lo que compone su identidad. Ellos dependen de sus diferencias para crear un discurso de identidad.

La cultura suiza no es uniforme y su discurso más recurrente es el de la unidad. Son tres grandes culturas que se manifiestan, en parte gracias a la lengua, de una manera sumamente influyente. La síntesis cultural de tres imponentes países europeos coincide en Suiza. Es el deseo de unidad dentro de la diversidad lo que constituyen esa ambigua identidad suiza. Existe una frase francesa que alude a este tema en particular: en Suisse on s’entend bien parce qu’on ne se comprend pas (en Suiza nos llevamos bien porque no nos entendemos).