Marruecos

por Sheila Betancourt, FRAN 4148, enero de 2007

Datos demolingüísticos del Marruecos
País o región Marruecos
Capital Rabat
Superficie 659 970 km2
Población 31.500.000
Región del mundo África del norte y Medio Oriente
Lengua oficial Árabe
Status del francés No aplica
Fiesta nacional 30 de julio
Moneda Dirám
Fecha de adhesión diciembre de 1981
Status Miembro
Sitio web oficial http://www.pm.gov.ma/

MausoleoMarruecos es un estado perteneciente a la región del Magreb (parte más cercana del mundo árabe a Europa, en el norte de África). El océano Atlántico, el estrecho de Gibraltar y el mar Mediterráneo son los componentes geográficos que limitan su norte. El estado argelino hace fronteras en el este y en el sur. Mauritania al sureste le rodea como frontera también.

El nombre oficial de Marruecos es Reino de Marruecos. La palabra Marruecos viene de la pronunciación española de una de sus regiones, Marrakech. Por cuenta de su ubicación geográfica (al extremo oeste de África) los árabes llegaron a llamarlo Al-Maghreb al-Aqsâ lo cual se traduce como el país al extremo oeste. Hoy día, en árabe se le conoce como Al Mamlakah al Maghribiyah, que denota lo que conocemos como su nombre oficial, en español. El gobierno del país se considera como una monarquía parlamentaria.

La administración marroquí se distribuye en dieciseis regiones que a su vez se dividen entre wilayas, provincias y prefecturas. El término árabe wilaya se traduce como aquello que es gobernado. En el mundo africano o de Oriente Medio, los wilayas, pueden comportarse tanto como regiones o provincias. En algunos casos, los wilayas, suelen tener cierta autonomía con respecto al gobierno central. En Marruecos, los wilayas, funcionan como un estado de los EE.UU. o un cantón de Suiza. De esta forma, pues, existen 17 wilayas, que se articulan en 71 provincias o prefecturas. Por otra parte, se considera que sólo las comunidades urbanas y rurales se encargan de la representación popular.

El lenguaje

MausoleoEl habla nacional de Marruecos se divide en dos grandes grupos lingüísticos; ambos con sus diversos dialectos, tipos y modalidades: el árabe marroquí y el bereber (o amazighe). Entre los grupos lingüísticos no nacionales se identifican el español, el inglés y otros.

Se considera que el árabe dialectal (marroquí) compone cerca de un 60% de la población; mientras que el bereber, un 40% o más. Sin embargo, éstos no son privilegiados por el estado bajo la categoría de oficial. Interesantemente, únicamente el árabe clásico, que no tiene que ver con el árabe nacional, goza de semejante status. Ello responde muy bien a la política de arabización que el gobierno adoptó luego de obtenida la independencia de Francia en 1956; donde la única referencia cultural del idioma, en el caso, es la lengua del Corán, el árabe clásico. Por otra parte, existen varios sectores concentrados en la nación que se manifiestan en francés.

El francés

Es común que muchos de los documentos gubernamentales, traducidos del árabe clásico, estén disponibles en la lengua francesa. Curiosamente, la administración pública es otro lugar donde se puede identificar el idioma de los galos. Su presencia ha sido de tal magnitud, que el propio estado ha decretado una ley donde prohíbe dirigirse en otra lengua que no sea árabe clásico. De todas formas, en la práctica, el francés continúa influyendo en este aspecto de la administración pues se sigue utilizando. El sistema judicial es otra institución de gobierno que depende ciertamente del idioma en cuestión. El comercio, por su parte, tampoco se queda atrás. En este sector, la comunicación se distingue por su variedad. Es usual que las interlocuciones aquí sean dadas en los idiomas nacionales, principalmente a la forma oral (o escrito, para el árabe clásico). Claramente, el francés participa también en la economía tanto en la expresión escrita como hablada.

Por otro lado, la publicidad y los medios de comunicación también se mantienen activos con el francés, principalmente en el dominio de la escritura. Las rotulaciones de avenidas y edificios gubernamentales son esencialmente bilingües. El francés lleva la delantera en los anuncios y letreros comerciales. Por otra parte, la prensa escrita en lengua franca abunda tanto como la escrita en árabe clásico. Incluso, una cantidad no despreciable de periódicos se nominan en árabe clásico, pero son redactados en francés. Semejante tendencia proyecta la presencia del árabe clásico escrito como lengua dominante. Sin embargo, en la radio, el francés alcanza sólo el 16,2% en Marruecos. Un 81% se emite en árabe dialectal (marroquí) o en árabe clásico. También hay emisoras cuya transmisión se da en español y en inglés. Verdaderamente, es en el campo educativo donde la francofonía presenta una presencia fuerte y más evidente.

En la educación pública, los estudiantes de escuela elemental aprenden como lengua primaria el árabe clásico. La segunda lengua que se enseña es la francesa. Y resulta la primera lengua extranjera enseñada. Sin embargo, las escuelas privadas de Marruecos son totalmente francófonas; no hablan en árabe, son unilingües. De hecho, la administración de la educación superior, para la licenciatura en derecho, depende mucho del árabe clásico y del francés. Fijémonos, pues, cómo sigue el artículo ocho (8) del decreto No. 2-78-452 del 4 de octubre de 1978 respecto a la política de estudios y exámenes:

Article 8

  1. La langue d'enseignement est la langue arabe. Toutefois, à titre transitoire, l'enseignement sera organisé également en langue française. Quant aux disciplines de droit musulman (introduction à l'étude du droit musulman, statut personnel, théorie générale et sources, successions et immeubles non immatriculés), elles sont obligatoirement enseignées en langue arabe.
  2. Pendant l'application du régime provisoire, l'étudiant doit faire connaître, lors de son inscription en première année du premier cycle, son intention de suivre les cours en langue arabe ou en langue française. Ce choix est irrévocable, l'étudiant est tenu de participer aux séances de travaux dirigés et de présenter les épreuves écrites et orales dans la langue d'enseignement qu'il aura choisie.
  3. Pendant l'application du régime transitoire, l'autorité gouvernementale chargée de l'enseignement supérieurs fixe, au début de chaque année universitaire, après avis du conseil de faculté, la liste des disciplines qui seront enseignées en langue arabe.
  4. La discipline de terminologie juridique est enseignée en langue française pour les étudiants qui ont choisi de suivre les cours langue arabe; elle est enseignée en arabe pour les étudiants qui ont choisi de suivre les cours en langue française.

Como podemos notar, existe cierta conciencia de la prioridad del francés y algún recelo respecto a la lengua clásica que a penas se usa. También se puede apreciar el sentido práctico que tiende a tener el francés con el asunto de la disposición jurídica de la enseñanza de derecho. Siempre sin perder de vista la política de arabización que la historia de su gobierno ha guardado. Mas la identidad del asunto de arabización no nos concierne por el momento.

Para lo que atiende al resto de las enseñanzas en general, se entiende que las humanidades (excepto el derecho) son dispensadas, en su mayoría, en árabe clásico. Por su parte, las ciencias naturales y las disciplinas técnicas son enseñadas en francés. Existe también una norma no escrita donde el profesor implicado puede elegir libremente en qué lengua impartirá las clases. Se considera que lo usual sea en francés. Hay quienes opinan que la arabización en las universidades ha sido un proceso tedioso, si no es que se ha detenido. Así, afirman que los estudiantes se escandalizan porque sus diplomas en árabe no les ofrece las mismas oportunidades y aperturas que aquéllos que son mecanografiados en francés, a la hora de buscar trabajo. Si esto es así, podemos entender que el francés juega un papel decisivo para los que estudian y desean entrar en el mundo laboral. Del mismo modo, el francés actúa como ventaja para los que lo saben.

Como hemos visto, el francés tiene un lugar privilegiado en el sistema educativo. Sin embargo, tengamos en cuenta que es obligatorio que los marroquíes menores de 16 años asistan a la escuela. El 50% de la población es analfabeta. El mismo por ciento logra llegar a la escuela. Pero dentro de una población de 31 500 000 habitantes, Marruecos cuenta con 230 000 (.73%) universitarios en sus instituciones públicas. De este modo, nos atrevemos a estimar que, comparativamente, los discípulos que acuden a las instituciones privadas, en números, aún resulta menor. Como en el resto de África en general, las tribus nómadas, tampoco logran ser alfabetizadas. De modo que la situación del francés, en tal sentido se destaca por su lugar desfavorable para con el grueso de la población. Como tal, la francofonía en Marruecos esta viva para 80 000 habitantes, un .25%. En comparación con la cantidad somera de quienes lo hablan, su influencia en el país es determinante.

De aquí saltan dos cosas a la vista: los que hablan francés son pocos demográficamente, pero influyen mucho; el gobierno promueve el francés para usos prácticos, pero no se hace parte de él, ni de su cultura en general. Como muchos, entendemos que una particularidad esencial que poseen los idiomas, con respecto a la gente que los habla, es que estos traen consigo su cultura. Pero Marruecos, no parece estar interesado en ello. Más bien, intenta acomodarse en el ámbito internacional, a través del francés (y ahora, del inglés); celoso de la conservación de la cultura árabe que adoptan primero, antes que la francesa. Cuando encontramos información que afirma el francés en Marruecos, no aluden a una verdadera francofonía; sino a su influencia en el país. Aclaramos así que Marruecos no es un país francófono; depende del francés, sin ser culturalmente parte de él.

Entonces, podemos afirmar que el francés, siendo minoría, sobrevive en Marruecos. Más por su presencia escrita, que social. Su influencia política, económica e internacional contribuye significativamente a que tal sea el carácter del caso. Bajo el mismo ángulo de la situación lingüística marroquí, no debemos perder de vista que el árabe dialectal (o marroquí) y el bereber (o amazighe) continúan nutriéndose como lenguas nacionales, aunque tales carezcan todavía de un sistema de escritura.