Historia del término La Francofonía

por Pabsi González y Eddie Machín, FRAN 4148, enero de 2007

Onésime Reclus

Onesime Reclus

Toda historia comienza con un personaje. La historia de la Francofonía no es una excepción ya que, en efecto, la francofonía nació bajo la pluma de uno real, del revolucionario geógrafo francés Onésime Reclus. Este famoso geógrafo utilizó por primera vez el término en 1880 cuando en su libro Francia, Argelia y las colonias describió al conjunto de pueblos francohablantes. Junto a dicho término, agregó su ideología y observaciones acerca de los países francófonos y de los locutores que se comunicaban por medio de tal idioma; a la vez, dividió al planeta en función de las lenguas habladas en cada país, isla, estado y continente. Realizó, además, dos descripciones principales para el término: una lingüística y otra geográfica. Describió a ambas sin que fueran comprendidas como aseveraciones alejadas una de la otra, sino más bien como un todo coherente. ¿Cómo Reclus logró fusionar ambas descripciones para crear un solo significado?

extrait de France, Algerie et colonies

Pues bien, el termino francofonía proviene de la palabra francófono, cuyo significado es la persona que habla francés. Sabiendo eso, Reclus le adjudicó a la francofonía su acepción lingüística: el hecho de hablar francés. A esta acepción lingüística le añadió la acepción geográfica, la cual se resume así: la francofonía está formada por personas que, a través del mundo entero, hablan francés. Aunque este término fue de gran importancia para la solidaridad y la cooperación entre francohablantes, muy pronto su signifido y uso quedaron en el olvido...

Términos Sustitutos

Pero no todo estaba perdido. Con el pasar de los años, la ideología del vocablo comenzó a recobrar sus fuerzas. Sin embargo, el término quedaba en el olvido. Entre los diferentes neologismos creados para encarnar la ideología de la francofonía se encontraron la francitude, la comunidad francófona, el commonwealth francófono y, finalmente, la francité.

La francitude fue un vocablo que intentó personificar la identidad de lo que simbolizaba ser hablante de lengua francesa. “La comunidad francófona” acogía a todo aquél que hablara el francés como lengua primaria o secundaria. El commonwealth francófono fue un término desprovisto de toda coartada cultural puesto que se pretendía crear con un título en inglés una identidad... ¡francófona! Finalmente, la Francité fue el término que, en cuestión de popularidad y definición, logró llevar el nuevo significado de la francofonía con mayor eficiencia y de una manera prolongada. Este término recogía las diversas características lingüísticas y culturales del francés así como de todo lo que emanaba del espíritu o esencia del francés. Su auge se debió, en gran medida, al ensayo que Roland Barthes dedicó a dicho concepto. Hoy día, el término Francité es muy utilizado en Bélgica. Incluso, en Bruselas existe La Casa de la Francité dedicada, única y exclusivamente, a la francité.

El termino francité, el cual en un principio fue adoptado por la comunidad francófona, también perdió su popularidad. Y entonces... ¿qué pasó?

El regreso de la Francofonía

El vocablo francofonía hizo su regreso espectacular en la década de 1960. Ya para 1962 la revista Esprit, dirigida por Jean-Marie Domenach, publicó un reportaje acerca del término. Luego de este relanzamiento, comenzó a reutilizarse el término con una ampliación en su signifido. En 1968, el vocablo debutó en los diccionarios de habla francesa. Pero, ¿cómo había evolucionado?

Statue d'Onesime Reclus

El significado de francofonía ahora se puede declinar en cuatro acepciones. Las primeras dos son modificaciones de aquéllas acuñadas originalmente por Reclus mientras que las de nuevo ingreso son las posteriores. En el sentido lingüístico, la francofonía es la cualidad de aquél que se comunica en francés. Esto incluye los neologismos inventados según las regiones y las palabras fusionadas con otros idiomas. Con esto, se sobreentiende que, en el marco de la Francofonía, el francés es una sola lengua que varía según los individuos, los estatus sociales, las ocupaciones y los planos geográficos e históricos de cada país de habla francesa. La acepción geográfica presenta, pues, la unión de los países francófonos. La tercera de estas acepciones, denominada espiritual y mística, sugiere el pertenecer a una misma comunidad: la comunidad francófona. Por último, la acepción institucional, realza el factor verídico de compartir una misma lengua por medio de asociaciones públicas y privadas internacionales.

A pesar de que la Francofonía es el resultado de la aventura colonial francesa a partir del siglo XVII, ésta, en el presente, no representa una misión poscolonial de Francia con propósitos económicos hacia las antiguas colonias. De hecho, el término no se originó en el Hexágono, ya que éste temía ser acusado de tener intereses neo-coloniales.