Bandera de Bélgica

Bélgica

por Alberto Aguayo, FRAN 4148, enero de 2007

Datos demolingüísticos de Bélgica
País o región Bélgica
Capital Bruselas
Superficie 30.528 km2
Región del mundo Europa
Lenguas oficiales Francés, flamenco y alemán
Status del francés Cooficial
Fiestas nacionales 21 de julio
Moneda Euro
Fecha de adhesión s/o
Status Miembro
Sitio web oficial http://www.belgium.be/eportal/index.jsp

Castillo de BeerselSe comenta que Bélgica no tiene su propio idioma. Desde el punto de vista lingüístico, y al ignorar el sector alemán, Bélgica queda dividida en dos cuadrantes. En la franja del oeste que data desde la Edad Media - ha variado muy poco desde entonces - se separa de las zonas donde el latín se desarrolló. Esta frontera es entonces la frontera dialectal, al norte dominan los dialectos provenientes del alemán, y al sur se hablan los dialectos provenientes del valón. En nuestros tiempos, la división dialectal es igual a la de las lenguas estandarizadas: en Flandes se habla el holandés y en Valonia el francés. Pero no siempre es así.

Historias Belgas: del asunto lingüístico en Europa.

Bélgica forma parte de una metrópoli europea, situada en el corazón de una zona geográfica notable por la densidad de su población, atraviesa una gran cadena industrial que se extiende desde la Mancha hasta el Ruhr. Las regiones que constituyen el estado belga hoy, fueron principados muy diferentes. Su unión fue a causa de una política de adquicisión en el siglo XV por la dinastía borgoñesa. Después de la caída de Napoleón, la diplomacia europea crea un reino de Países Bajos que comprende desde Holanda hasta Bélgica. Éste se convierte en el centro de la revolución industrial sobre el continente. Pero era solamente un amalgama artificial. En 1830, tras múltiples negociaciones, Bélgica logró su independencia. Este pequeño estado desde entonces, tras las dos Guerras Mundiales, conocería las grandes convulsiones en que se encontraría el desarrollo de un país en el continente europeo. La opinión publica le dio siempre importancia al asunto lingüístico.

Una importante situación ocurría en la franja norte del país: la burguesía se distinguía por hablar flamenco y otros dialectos bajos del idioma alemán. La lucha del flamenco fue una por reconocimiento en la vida social. Primero, éste tuvo que hacer doble el esfuerzo de estandarizar sus dialectos sobre la égida del holandés. El gran sufragio a principio de siglo hizo aparente la profunda naturaleza dual del país. Esta naturaleza progresa en los años 1930 a una legislación que promueve la igualdad del uso de las dos lenguas y el eventual monolingüismo de sus regiones.

Brujas, o la Venecia del NortePero ese no fue el último resultado del proceso. El asunto lingüístico en la sociedad también se convirtió en un asunto económico: la población de la envejeciente Valonia y su infraestructura se enfrenta a una joven Flandes nacionalista.

Esta lucha que comprendió manifestaciones, secesiones, y constantes revisiones constitucionales, hicieron de Bélgica un estado federado : el estado central mantiene jurisdicción sobre política exterior, los asuntos monetarios, la seguridad social mientras que un número de tres regiones (Flandes, Valonia, Bruselas) están a cargo de los asuntos económicos, las obras publicas, la protección del ambiente, entre otras tareas. Las comunidades culturales, tres igualmente (la flamenca, la francesa, y la alemana), se consagran a los asuntos de cultura, de educación y de ayuda al de escasos recursos.

En Valonia, el francés escrito se distingue del habla local. Se desarrolla entonces un gran bilingüismo franco-valón, sobre todo en las ciudades, en la comunicación y en la educación. Hoy en día es un solidó instrumento de identificación para esta región.

La especialidad belga

Las diferencias del idioma francés en Bélgica parecen ser simples. Entendiendo solamente términos como une fois, sais-tu, y alleie. Es una simplificación de la complejidad del idioma. El francés de los belgas es un toque de un teclado extenso en el que va un lenguaje conformándose rigurosamente a las normas de uso en el centro donde domina un habla de características regionales. De no ser así, el hablante se encuentra en una situación de estigmatización por dar un aire de pretensión al utilizar el francés parisino. La mayoría de los francohablantes tienden a conformarse a una norma intermediaria que no es claramente explicada : existe un buen uso de francofonía en Bélgica, pero no es exacto al del 16to distrito de París.

Para describir el alcance de las variedades en el uso del idioma, hay que contar con 3 factores. Principalmente el factor social: el hablante se sitúa desde lo alto de una pirámide social, también de hecho conoce el francés parisino y evita las regionalidades, excepto las más evitables. Continuando con el factor geográfico: la influencia del valón que es el origen de las regionalidades en este francés, al igual que el francés de Bruselas, se le presenta al extranjero como el francés de Bélgica. El último factor vendría siendo el cronológico: la intensidad de la comunicación tiene sobre el idioma un efecto nivelador y los acentos con particularidades regionales tienden a ser estampadas en la sociedad. A nivel de 30 años, friterie es una designación snob parisina mientras la expresión mas moderada viene siendo friture.

Uno puede, sin embargo, tomar en cuenta la fisionomía del francés multiforme. Se da la figura particular de un idioma, su fonética. Entre Valonia y Bruselas se encuentran los siguientes aspectos : una alargacion de las vocales, la permanencia de un, pronunciando audiblemente las vocales al final de una palabra para referirse al femenino, la anulación de lui pronunciado loui y la anulación de consonantes sonoras al final.

En términos del léxico uno no tendrá temor en aprender las particularidades belgas. Ese es frecuentemente un eje en la identidad cultural y administrativa: varios términos particulares de instituciones políticas y sociales, sea por terminología oficial, sea por el lenguaje común dando dndo nuevas palabras a través de practicas típicas sociales.

Otros ejes del vocabulario en la cultura : actividades domésticas y astronómicas: escavèche, pistolet, chique son menos conocidos que gueze y praline. Como se demuestra en esos dos ejemplos, un gran número de belgicismos son conocidos en otros países francohablantes pero sin embargo tiene otro significado : tour ( toilettes ), goûter ( avoir le goût de ).

La jerga y sus estrategias

Los hermanos Dardenne, cineastas belgasLa vida cultural en la comunidad francesa está completamente determinada por la posición relativa a Francia. La sociedad parisina establece lo esencial de este movimiento en general : no hay mejor labia que la de Paris. Esto proviene de una posición delicada por la proximidad geográfica : al simplemente encender su televisor, al belga le ofrecen una visión de Paris por estaciones de cable o leyendo Le Monde.

El cineasta, escritor o cantante desarrolla entonces su estrategia para una producción en el mismo país o para una asimilación parisina. Se mantiene en balance constante la Bélgica a la constitución de la cultura francesa. Se brinda, se toma, se ofrece, se recibe de ambas culturas mutuamente.

En definitivo, el francohablante belga no le teme a la jerga. ¿De donde proviene la jerga? De la banlieue y de los escasos recursos. Es un un sitio ideal para observar la cultura moderna. En sus localizaciones, la jerga lo dice todo como un antropólogo. Todo entra, sale y pasa. Pero es no se puede depender mucho de ella: en realidad puede ser bastante frágil. Y de aquí surgen muchas debilidades lingüísticas del belga: se atribuye a la proximidad de las vidas de otras culturas o hacen que se vean menos sofisticados al hablar puramente en lo que escucha a cada instante.

Esas son las estrategias, las ambivalencias, las trayectorias que uno encuentra al abordar una manifestación del lenguaje muy relativo: la literatura.

Se distinguen tres fases de las humanidades en Bélgica. En sus primeros 20 años de existencia se revindica una forma de independencia del centro parisiano : todo en negar la existencia de un idioma belga, los antropólogos demuestran una cierta estilística que da un critica celebre. La llamada alma belga. En esto se destacan autores como De Coster, Verhaeren, Lemonnier, Elskamp, y Maeterlinck. Con la llegada del prinicipio del monolingüismo desde los años 30, finaliza la homogeneidad lingüística de la clase dominante. Los escritores francohablantes entonces se redefinen al rendir lo que ya conocían como su identidad belga. Con esta redefinición llego una reorientación: el punto de referencia será Paris. Se abre entonces la reivindicación del modelo centralizado será mas neto que nunca. Con la excepción de los últimos representantes del franco-flamenco y estéticas subterráneas, los escritores fueron cuidadosos al esconder sus orígenes y se establecieron en Francia. Esto prevaleció desde los años 20 hasta los 60. Después, se entró a la tercera fase, la sensibilidad general de los países industrializados orientando la cultura a una visión de utopía autogestionaria. Se discute entonces la identidad, lo que ante la crisis da funciones nuevas. El carácter problemático de la familiaridad francesa es entonces reemplazado por una literatura post-moderna, exhiben las tenciones sociales autores como Pierre Mertens, Conrad Detrez, Jean Pierre Verheggen, Paul Emond, y William Cliff.

Las multiples familiaridades entre Valonia y Bruselas.

Uno ve el idioma, la escritura, y la política como ejes entre estas dos regiones. Pero una concepción federalista tiene hoy una razón de la ideología que oculta las diferencias económicas y antropológicas entre el norte y el sur del reino, en primer lugar la razón de la conciencia lingüística se revela en el flamenco por oposición a la timidez entre Valonia y Bruselas. En Valonia, la conciencia lingüística se desarrolla de una manera defensiva ante el progreso del movimiento flamenco. Esta conciencia entre los valones y capitalinos existen también de diferencias económicas y políticas en Valonia, al igual de una resentida debilidad de ciertos capitalinos en un estado que no domina su idioma. Pero con la ventaja de vivir en una cultura donde irradia el mundo entero, el capitalino francohablante y el valón, el idioma bajo esta circunstancia deja de ser parte de una adopción colectiva social. Se vive de varias adopciones como siempre ha sido en este estado.