¿Cómo surgió la idea de llevar al Teatro Rodante Universitario al Festival FRINGE?

En el 2010 el Departamento de Drama recibió una convocatoria para ser parte del International College Theater Festival y así representar a la Universidad de Puerto Rico en el International Fringe Festival en Edimburgo, Escocia. El interés de que “Platero y Yo” saliera de Puerto Rico, hizo que me decidiera a contestar esa convocatoria, enviando un DVD de la producción que se presentó en el 2007. La gran noticia llegó en diciembre de 2010: “Están invitados a participar en el International Fringe Festival de 2012.” Durante el verano de 2011, fui a Edimburgo para participar en la semana de familiarización del Festival. En esa semana entendí lo increíble, lo maravilloso, lo grande que es este festival. Miles de obras representándose en diferentes espacios desde las nueve de la mañana hasta las dos de la mañana. Una detrás de la otra, sin parar. ¡Es el encuentro teatral más grande del mundo y era la primera vez que Puerto Rico participaría del mismo! Desde ese momento supe que tenía que buscar, encontrar la forma de que los estudiantes del Departamento de Drama tuvieran esta experiencia. Así comenzó la Gran Aventura de ¡Platero va a Escocia!

¿Qué estrategias se implementaron para lograr trabajar en equipo hacia una meta en conjunto: viajar a Escocia para representar a Puerto Rico y la UPR en el festival más grande del mundo?

Desde el primer ensayo, le explicamos a los estudiantes la importancia de entender que “Platero y Yo” éramos TODOS y que para lograr el éxito de la producción teníamos que trabajar todos juntos. Durante el proceso la profesora Mercado y yo fuimos identificando aquellos estudiantes cuyas destrezas podían reforzar, y ayudar al proyecto. El trabajo se dividió en aquellos estudiantes que podían dar talleres de canto, realización del vestuario, máscaras, utilería, publicidad, dirigir el calentamiento antes de comenzar los ensayos, realización de escenografía, luces, etc. Para nosotras es bien importante que los estudiantes entiendan que el trabajo del Teatro es un trabajo de grupo. Y esta producción lo logró.

¿Qué actividades se coordinaron para el financiamiento de este proyecto? ¿Cuál fue su mayor reto?

El reto mayor de Platero fue encontrar el financiamiento en un momento de crisis económica. Las crisis hacen que el ser humano se reinvente y encuentre otras herramientas para lograr el triunfo, y ese fue nuestro caso. A través de rifas, ventas de bizcochos, de un concierto, representaciones y de auspiciadores del sector privado y de la Compañía de Turismo, fuimos levantando los fondos para el viaje a Edimburgo. Pero no fue hasta que el Representante Antonio Silva vino a ver la obra y con ella se emocionó al ver y disfrutar del talento y disciplina de nuestros estudiantes, que gestionó una asignación Legislativa. De igual manera, la Rectora Ana Guadalupe y el Decano Luis A. Ortíz nos dieron su apoyo incondicional; sin éste no hubiera sido posible nuestra participación.

¿En qué medida esta experiencia la transformó como profesora del Departamento de Drama?

Con nuestra participación en el International Fringe Festival, descubrimos que la autogestión para identificar y encontrar fondos son bien importantes para lograr que nuestros estudiantes tengan la oportunidad de exponerse a otras culturas y demostrar su disciplina, preparación y talento fuera de Puerto Rico. Con este Festival logramos una mejor proyección internacional para el Recinto de Rio Piedras, la Universidad, para Puerto Rico.

¿Qué recomendaciones le daría a los estudiantes de Humanidades que aún no han tenido una experiencia extracurricular de este tipo?

Disciplina, estudio, trabajo son claves para lograr lo que soñamos. Las oportunidades están ahí, hay que identificarlas, buscarlas y luchar por ellas.

¿Por qué se escogió adaptar y representar la pieza “Platero y Yo” de Juan Ramón Jiménez?

Por el vínculo que tiene esta obra y su autor con la Universidad de Puerto Rico. Juan Ramón Jiménez tuvo que abandonar  España en un momento en que su país luchaba contra sí mismo. Y fue aquí, mientras enseñaba en nuestro Recinto de Río Piedras que recibió el Premio Nobel de Literatura. “Platero y Yo” es una obra que apela a todo tipo de público. Niños y adultos disfrutan y se identifican con las situaciones que Juan Ramón presenta. Las alegrías, las tristezas, la contaminación, la discriminación, la vida y la muerte son algunos de los temas que se presentan a través de las aventuras de un amo con su burro.

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